Nikolái Roerich

(Nikolái Konstantínovich Roerish, Rerij o Roerich; San Petersburgo, 1874 - Kulú, 1947) Pintor y diseñador ruso. Procedente de una familia acomodada, estuvo en continuo contacto con escritores, científicos y artistas del panorama cultural ruso de la época. Con nueve años descubrió su pasión por la arqueología y las civilizaciones antiguas, que le acompañó a lo largo de toda su vida; una de sus principales aficiones fue coleccionar objetos prehistóricos, monedas y minerales.


Nikolái Roerich

Desde muy joven demostró una aptitud particular para el dibujo y a la edad de dieciséis años comenzó a pensar en la posibilidad de ingresar en la Escuela de Bellas Artes de San Petersburgo, en la que más tarde ocuparía el cargo de director. Sin embargo, su familia no se mostraba del todo de acuerdo con aquella devoción artística. Desde 1893 simultaneó estudios en la Academia de Arte y en la Universidad de San Petersburgo, donde estudió derecho.

La última década del siglo XIX había vivido un florecimiento del arte ruso, en especial en la ciudad natal de Roerich, donde se crearon grupos y alianzas dirigidos por el joven Sergei Diaghliev, que desde muy pronto supo apreciar la brillantez artística de Roerich. Uno de los primeros objetivos de Diaghliev fue fundar, junto con la princesa María Tenisheva, la revista El mundo del arte, de la que Roerich fue colaborador, además de formar parte del consejo editorial. Esta revista, aunque con una vida corta, ejerció una gran influencia dentro del mundo artístico ruso.

Tras finalizar su tesis en la facultad de derecho, Nikolái Roerich planeó viajar durante un año por Europa con el fin de visitar sus museos, sus salas y exposiciones. Justo antes de su marcha conoció a Elena Shaposnikov, con quien contrajo matrimonio una vez finalizado su viaje. La familia Roerich recorrió toda Rusia para contrastar los estilos arquitectónicos con el contexto histórico; para ello realizó más de setenta y cinco láminas de dibujo que representaban las estructuras. Inmediatamente después de esta etapa viajera, en 1904, Roerich pintó su primera obra religiosa. Sus representaciones se basan principalmente en santos y leyendas rusas.

En 1915 conoció al crítico e historiador Vladimir Stasov, a través del cual se puso en contacto con un buen número de compositores y artistas. Comenzó a diseñar decorados y vestuario para teatro: trabajó en la compañía de ballet de Sergei Diaghilev e ideó la decoración para algunas óperas del Teatro de Arte de Moscú. En 1920 viajó a Estados Unidos gracias al Instituto de Arte de Chicago. Al año siguiente, creó el Instituto de las Artes Unidas, adscrito hoy al Museo Roerich de Nueva York, fundado también por él en 1927.