Antonio Salieri

(Legnano, actual Italia, 1750-Viena, 1825) Compositor y pedagogo italiano. Aunque en su tiempo fue uno de los compositores más apreciados, en la actualidad es más conocido por su rivalidad con Mozart que por su propia labor creativa, hasta el punto de ser protagonista de una leyenda, surgida durante el Romanticismo, que le acusaba de haber envenenado al genio de Salzburgo.


Antonio Salieri

Salieri se educó en Venecia, ciudad desde la que se trasladó a Viena en 1766 en compañía de Leopold Gassmann, su maestro desde ese momento. Fue este compositor bohemio quien le introdujo en la corte austriaca, al servicio de la cual iba a desarrollarse toda la carrera del músico. En Viena se relacionó con Gluck, Scarlatti, Metastasio y Calzabigi y se dio a conocer como autor de óperas cómicas en el teatro de la corte. En 1771, con Armida, inició la ópera seria. En 1774 sucedió a Gassmann como compositor cortesano. Entre 1778 y 1780 viajó por Italia, donde hizo representar algunas de sus obras en diversas poblaciones del país. Vuelto a Viena, alcanzó uno de sus mayores éxitos con la ópera alemana El deshollinador.

En 1784 estrenó en París su obra maestra: la ópera Las Danaides. En ella, la clara vena melódica se funde admirablemente con un fuerte dramatismo: arias, duetos, coros, intermedios, todo se sucede en un sugestivo crescendo, en el que la música y el argumento se funden en una conciencia de valores expresivos que anuncia ya, en cierto sentido, al teatro romántico. En la primera representación de Las Danaides, Salieri figuró como "colaborador" de Gluck, pero en las representaciones siguientes, tras el gran éxito, el maestro italiano se reveló como el único autor de la obra y su nombre llegó al máximo de la fama.

Luego, en Viena, llevó a la escena las composiciones cómicas La gruta de Trofonio (1785) y Prima la musica e poi le parole (1786). La primera de ellas fue una de las que tuvieron mayor éxito en los escenarios vieneses de su época. La obertura es indudablemente su mejor página: comprende los diversos temas, comenzando por el de Trofonio cuando evoca los espíritus; luego unos recitativos instrumentales alternan con movimientos de tono juguetón campestre o de carácter grotescamente grave. Esta obertura, importante por la riqueza de su elaboración en contraste con lo que era usual en su época, sólo es comparable por su madurez de forma con las de las últimas óperas mozartianas. En cambio, es inferior el valor musical de los dos actos.

Durante el período 1788-1824 desempeñó en la corte austríaca el cargo del maestro de capilla. Por aquel entonces desarrolló asimismo una importante actividad didáctica; entre sus discípulos figuraron Beethoven, Schubert y Liszt. De sus restantes óperas merecen citarse Le donne letterate (1770), Don Chisciotte (1770), L’Europa riconosciuta (1778), Tarare (1787) y Falstaff (1799).