Gaspar Sanz

(Francisco Bartolomé Sanz Celma; Calanda, 1640 - Madrid, 1710) Compositor y guitarrista español. Formado en España y en Nápoles, donde estudió con C. Carisani, escribió una Instrucción de música sobre la guitarra española y método desde sus primeros rudimentos hasta tañerla con destreza (1674), que contiene numerosas canciones y danzas populares españolas de la época y datos históricos y técnicos.

Gaspar Sanz se trasladó a Salamanca para cursar estudios de humanidades y teología, disciplina en la que obtuvo el título de bachiller. En 1669 optó, junto a Antonio de Castro y Juan de Torres Rocha, a la cátedra de música de la universidad salmantina, plaza que no consiguió por no tener la suficiente formación en materia de composición. Posteriormente, según los datos referidos por el propio autor, pasó un tiempo en Italia y estudió en Roma y Nápoles, donde aprendió de maestros como Cristoforo Carisani (maestro de la Capilla Real de Nápoles), Lelio Colista, Orazio Benevoli y Pietro Andrea Ziani.

Es probable que de camino a Italia conociera a Juan José de Austria, hijo natural de Felipe IV (1621-1665), a la sazón vicario general del reino de Aragón y residente en Zaragoza, aficionado a la música y especialmente a las modas que llegaban de Italia, las cuales mantenía vivas con la contratación de músicos de aquel país. A él dedicó Gaspar Sanz su obra más importante: Instrucción de música sobre guitarra española..., cuya primera edición apareció publicada en Zaragoza en 1674; las dos últimas ediciones (séptima y octava), definitivas en cuanto a contenido, vieron la luz en la misma ciudad en 1697.


Ilustración de Instrucción de música sobre la
guitarra española
(1674), de Gaspar Sanz

La obra consta de tres libros: el primero de ellos se halla dividido en dos tratados que se ocupan de la colocación de las manos y del acompañamiento (los dos ilustrados con láminas de ejemplos); en el segundo hay diversas composiciones nacionales y foráneas para tocar punteado, y el tercero versa sobre las diferencias (variaciones) de pasacalles. Por su claridad didáctica, la Instrucción de música de Gaspar Sanz ha sido juzgado como uno de los mejores manuales de guitarra de su época. Importante es la parte dedicada al acompañamiento, cuyas normas se refieren a la manera de colocar las notas que corresponden al bajo, a partir de los grados de la escala y de su movimiento (movimiento de la voz de bajo); es, pues, un tratado de cifra único, ya que constituye el primer manual realizado en España de esa naturaleza.

Es digno de señalarse también el apartado dedicado a la ornamentación, en el que el autor parte de los modelos italianos: trino, mordente, temblor (vibrato), extrasino o strascino (combinación pulsada de mano derecha e izquierda), apoyamiento (apoyatura inferior) y esmorsata (apoyatura superior). Aunque buena parte de sus ejemplos se inspiran en danzas y aires populares (folias, canarios, españoletas, etc.) característicos de la producción musical de su siglo, algunas composiciones imitan estilos extranjeros (gigas a la inglesa, zarabandas a la francesa, alemandas, etc.) de forma muy lograda, y con más conocimiento de causa que el de muchas de las expuestas por sus colegas contemporáneos.

La obra musical de Gaspar Sanz, aunque escasa, pasó a formar parte del acervo concertístico de los guitarristas a partir del siglo XX, generalmente en forma de suite o colección de danzas. Solistas españoles de fama mundial, como Regino Sainz de la Maza o Narciso Yepes, hicieron célebre parte de su música reuniéndola en las obras Danzas cervantinas y Suite española, respectivamente. Otros reconocidos instrumentistas de todo el mundo (Emilio Pujol, Ernesto Bitteti, la familia Romero, etc.) han popularizado su música entre el público melómano. Además, compositores de la talla de Manuel de Falla, con Retablo de maese Pedro, o de Joaquín Rodrigo, con Fantasía para un gentilhombre, contribuyeron a universalizar el nombre de este teórico. Es posible que residiera en Madrid entre 1678 y 1682, años en los que publicó dos libros eruditos no musicales dedicados al nuncio Mellini.