Walter M. Schirra

(Hackensak, 1923) Astronauta estadounidense. Se graduó en la Academia Naval en 1945 y pasó al Programa de Entrenamiento de Vuelo en Pensacola (Florida), tras lo cual fue destinado como piloto de portaaviones. Participó en la guerra de Corea (1950-1953), donde llegó a realizar noventa misiones de combate volando en cazas F-86, y fue considerado uno de los mejores aviadores de la Marina. Su experiencia y cualidades le llevaron a ser piloto de pruebas y experto en misiles, y posteriormente, ya con el rango de comandante, a ser seleccionado para el programa aeroespacial Mercurio de la NASA, el primer proyecto norteamericano de vuelos tripulados.

Lanzado el 3 de octubre de 1962, la misión de Schirra fue la quinta de dicho proyecto tras las de Shepard, Grissom, Glenn y Carpenter; transportado en el mismo cohete Atlas que sus predecesores y a bordo de la cápsula Sigma 7, dio seis vueltas a la Tierra, durante las cuales experimentó con el pilotaje manual y controló el suministro de combustible. La cápsula cayó en el Pacífico a las 9 horas y 13 minutos del lanzamiento.

En 1964 entró a formar parte del proyecto Géminis, en el que, junto a Tom Stafford, fue lanzado en la cápsula Géminis 6 (GT-6) el 15 de diciembre de 1965 después de dos intentos fallidos; el objetivo era encontrase en órbita con la cápsula GT-7, lanzada al espacio diez días antes; la misión resultó un éxito al volar ambas cápsulas acopladas durante 5 horas de las 25 que Géminis 6 permaneció en el espacio.

Su experiencia hizo que fuera uno de los cosmonautas elegidos por la NASA para su proyecto más ambicioso, el Apolo, desarrollado para cumplir con el objetivo prometido por el presidente Kennedy en 1961: llevar al hombre a la Luna. La puesta en marcha fue poco esperanzadora tras el trágico accidente del Apolo I (enero de 1967) en el que fallecieron por un incendio sus tres ocupantes, pero, finalmente y después de muchos retrasos, el 11 de octubre de 1968 partió a bordo del Apolo VII junto a Don Eisele y Walter Cunningham para ensayar el funcionamiento de los módulos de mando y servicio en órbita terrestre.

La misión del Apolo VII resultó un completo éxito a medio plazo, ya que se probaron algunos de los sistemas que en el año siguiente se utilizaron en el alunizaje, y convirtió a Schirra en una de las leyendas americanas de la conquista del espacio. En 1969 se retiró de la NASA; pasó al sector privado como presidente de la compañía Regency Investors Incorporated, y a partir de 1979 al frente de su propia firma, Schirra Enterprises. En 1990 fue nombrado miembro del Salón de la Fama (Hall of Fame) de la NASA.

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