Marcella Sembrich

(Prakseda Marcelina Kochanska; Wisniewczyk, 1858 - Nueva York, 1935) Soprano polaca nacionalizada estadounidense, considerada la mejor soprano coloratura de su tiempo. Su padre, el violinista Kasimierz Kochanski, le enseñó a tocar el violín y el piano. En 1869, cuando sólo contaba 11 años, ingresó en el Conservatorio de Lemberg para recibir lecciones del pianista Wilhem Stengel (1846-1917), quien se convertiría en su futuro esposo.

En 1874, Franz Liszt la escuchó cantar y le sugirió que cultivara sus cualidades vocales. A raíz de estos consejos, decidió estudiar con V. Rokitansky en Viena y con G. B. Lamperti el joven en Milán. Posteriormente trabajó en profundidad el repertorio alemán con Richard Lewy.

Debutó en Atenas en 1877, en el papel de Elvira de I puritani de Bellini. Al año siguiente cantó Lucia de Lammermoor en Dresde, y más tarde triunfó con el mismo rol en el Covent Garden londinense (junio, 1880), lo que le posibilitó obtener un contrato para cantar allí con regularidad. En 1882 cantó Amleto de Franco Faccio en el Teatro Real de Madrid, y al año siguiente interpretó en el Metropolitan de Nueva York diversos roles de óperas italianas como Rigoletto, Traviata o El Barbero de Sevilla.

A lo largo de las siguientes temporadas, Sembrich cosechó triunfos en los principales teatros del continente: Théâtre Italien de París (1884), San Carlos de Lisboa (1885) y Teatro de la Ópera de Montecarlo (1893-94), entre otros. Además, comenzó a tomar lecciones de F. Lamperti en Milán.

Dado el gran éxito obtenido en Nueva York, Sembrich volvió a la compañía del Metropolitan en 1898 y permaneció en ella hasta 1909, año en el que se celebró una gala de despedida en su honor. Tras su etapa en Estados Unidos, su carrera se centró en la interpretación de lieder, género del que dio recitales en Alemania, Austria, Francia, Rusia y España. En 1917 se produjo su retirada definitiva de los escenarios, lo que la llevó a dedicarse de lleno a la pedagogía musical.

Desde 1924 impartió clases en la Escuela de Perfeccionamiento de Canto dentro del Curtis Institute of Music de Filadelfia, así como en la Juilliard School of Music de Nueva York. Tuvo brillantes alumnas de la talla de Dusolina Giannini, Hulda Lashanska o Maria Jeritza. En verano dio lecciones de canto a orillas del Lago George, en el estado de Nueva York, lugar donde se ha construido un museo dedicado a la ópera en su memoria.

Combinaba una técnica impactante con un lirismo puro. Sus roles más populares fueron los del repertorio italiano: el de Lucia (Lucia de Lammermoor, de Donizetti), los verdianos de Violetta (La Traviata) y Gilda (Rigoletto), y Rosina de El Barbero de Sevilla. Los papeles de Mozart en los que se especializó fueron los de Zerlina, Susanna y la Reina de la Noche. Su repertorio incluía también un personaje wagneriano: Elsa de Lohengrin. También era una destacada pianista, y en ocasiones realizó dúos con el también pianista Paderewski.