Quinto Sertorio

Militar romano que encabezó una rebelión en Hispania (Nursia, Sabina, Italia, h. 124/121 - Osca, Hispania Citerior, 72 a. C.). Tras haber combatido junto a Mario en las guerras contra los cimbrios (105-102), fue enviado a Hipania como tribuno (97-94) y a la Galia Cisalpina como cuestor (90). Durante la guerra civil que enfrentó a Mario con Sila (88-87) fue fiel al partido popular que representaba el primero y le ayudó a tomar Roma. Mario le envió a gobernar la Hispania Citerior como pretor (83); pero el retorno de Sila al poder le obligó a refugiarse en el norte de África. Regresó a Hispania en el 80, llamado por los lusitanos para organizar una rebelión contra la dictadura de Sila.

Se inició así la Guerra de Sertorio (80-72), en la que éste acaudilló las fuerzas populares contra el partido senatorial y los refuerzos que recibía de Roma (bajo el mando de Metelo y de Pompeyo). Empleando una táctica guerrillera, llegó a controlar gran parte de Hispania, que proclamó independiente de Roma.

Pero desde el año 75 la suerte de las armas se le volvió desfavorable: quedó reducido al valle del Ebro, mientras sus hombres le iban abandonando por temor a las represalias, por desavenencias entre indígenas y romanos o atraídos por la amnistía que ofreció Pompeyo.

Durante un banquete en la actual Huesca, fue asesinado junto con su guardia personal por sus propios generales (la leyenda asegura que la guardia se suicidó por fidelidad al jefe). Muerto Sertorio, se derrumbó el último foco de resistencia de los partidarios de Mario, y Pompeyo restauró la autoridad de Roma en Hispania.