Simónides de Amorgos

(Simónides o Semónides de Amorgos, también llamado Semónides de Samos y Semónides Amorgino; siglo VII a.C.) Poeta griego. Se le considera el creador de la sátira moral y filosófica. Nacido en la isla de Samos, marchó a la de Amorgos al frente de una colonia. Se conservan de él 29 fragmentos, el más extenso de los cuales es una sátira contra las mujeres.

Las vacilaciones entre Semónides y Simónides (caso no único en el mundo helénico y motivado por la pronunciación) debieron provocar en los mismos antiguos la atribución errónea de algunos poemas de Semónides a su colega más célebre Simónides de Ceos. Al parecer, su padre se llamó Crines, y aunque nació en la isla de Samos, posteriormente fue denominado «amorgino» porque condujo a la isla de Amorgos una colonia de conciudadanos suyos.

Se desconoce tanto la fecha de su nacimiento como la de su muerte; con algunas contradicciones, la tradición concuerda en situar hacia la mitad del siglo VII a.C. la vida de este autor, a quien se presenta como contemporáneo de Arquíloco y Tirteo. Ciertas opiniones, sin embargo, pretenden adelantar tal período en varios decenios, y sitúan la vida de Semónides en la segunda mitad del siglo VII.

Al igual que Arquíloco, Semónides de Amorgos escribió yambos y elegías, de los que sólo se conservan fragmentos. Es especialmente conocido por la llamada Sátira contra las mujeres, composición de ciento dieciocho trimetros yámbicos en la que diversos caracteres femeninos se hacen derivar de animales o de elementos de la naturaleza. Así, Zeus hizo descender de la cerda a la mujer sucia; del perro, a la curiosa y chismosa; del mar, a la de humor variable, etc. La única mujer que da bienestar y alegría al hombre es la que tiene su origen en la abeja.

Al margen de la Sátira contra las mujeres, es notable por su franco pesimismo otro de los fragmentos conservados, en el que Semónides reflexiona acerca la brevedad de la vida, la ceguera de la mente humana y la obstinada ilusión con que cada uno confía, a pesar de todas las pruebas de la experiencia, en un porvenir mejor, mientras en realidad nadie está inmune de desdichas. El crudo pesimismo y la afición del poeta a la sistemática negación de las ilusiones y esperanzas del corazón humano hicieron de Semónides uno de los autores poéticos más apreciados por Leopardi, que tradujo su obra. La Antigüedad lo juzgó buen poeta: los gramáticos helenísticos le incluyeron en el canon de los yambógrafos, junto a Arquíloco e Hipónax.