Peter Snell

(Opunake, 1938) Atleta neozelandés, uno de los mejores corredores de medio fondo de la historia del atletismo. Desde muy joven sintió afición por el deporte, si bien no empezó a correr hasta muy tarde, ya que durante sus primeros años de adolescencia practicó el tenis, el criquet, la natación y la escalada. Se inició en la carrera de forma casual, cuando se entrenaba para mantenerse en buena forma física, y poco más tarde ya establecía récords en las carreras de campo a través, la milla y la media milla, distancia que, con tan sólo diecinueve años, corrió en 1 minuto, 54 segundos y 1 centésima.


Peter Snell en los Juegos Olímpicos de Tokio (1964)

Semejante tiempo llamó la atención de Arthur Lydiard, preparador de algunos de los mejores corredores de fondo neozelandeses, que incorporó a Snell al grupo y le hizo trabajar duramente. Fue uno de los miembros de la selección olímpica que fue a Roma en 1960, donde obtuvo su primera medalla de oro en los 800 metros, con un tiempo de 1 minuto, 46 segundos y 3 centésimas, que marcó un nuevo récord mundial.

En 1962, Snell pulverizó las plusmarcas mundiales de la milla (3 minutos, 54 segundos y 1 centésima), de los 800 metros y de las 880 yardas. El antes desconocido atleta de las antípodas se iba haciendo un lugar en las pistas; así las cosas, no extrañó a nadie que en los Juegos de Tokio de 1964, a pesar de no haber corrido nunca los 1.500 metros, se llevara el oro olímpico en esta prueba, al que añadió el obtenido en los 800. A su retirada, un año más tarde, Snell dejaba tras sí una estela de gloria que, sin embargo, no bastó para llenar su inquieta cabeza, así que se matriculó en la universidad para estudiar fisiología del deporte y dedicarse a la investigación.