Louis Adolphe Thiers

Político francés (Marsella, 1797 - Saint-Germain-en-Laye, 1877). Este abogado de amplia cultura se dio a conocer en París como periodista (colaborador asiduo de la prensa liberal que criticaba el absolutismo monárquico de Carlos X) y como historiador profesional (autor de una Historia de la Revolución Francesa en 1823-27). Entró en la política activa participando en los preparativos de la Revolución de 1830, que derrocó al último Borbón y puso en el Trono de Francia a Luis Felipe de Orleans.


Adolphe Thiers

Thiers fue uno de los inspiradores del régimen liberal moderado que entonces se implantó, contrariando las aspiraciones democráticas de los partidos republicanos. Convertido en uno de los dirigentes fundamentales del «partido burgués» que apoyaba al régimen, fue sucesivamente diputado, consejero de Estado, ministro del Interior (1832-36), ministro de Asuntos Exteriores y primer ministro (1836 y 1840). Como ministro del Interior, hizo una importante contribución al mantenimiento de la Monarquía reprimiendo las insurrecciones populares de París y Lyon en 1834.

En cambio, la política de prestigio y engrandecimiento que persiguió como ministro de Asuntos Exteriores resultó excesivamente aventurera: se enfrentó a Gran Bretaña al extender la influencia francesa por el Mediterráneo, y llegó a reivindicar para Francia la orilla izquierda del Rin, desatando una oleada de reacciones nacionalistas en Alemania. Cayó del gobierno por tales excesos y pasó desde entonces a encabezar la oposición liberal contra el conservadurismo de Guizot, siempre dentro del marco constitucional de la Monarquía de Orléans.

Cuando la Revolución de 1848 acabó con la Monarquía e instauró la Segunda República, Thiers siguió actuando en política, pasando simplemente de la oposición de centroizquierda de un régimen conservador a la oposición de centroderecha de un régimen progresista. Fue un dirigente destacado del «partido del orden» y colaboró con el presidente Luis Napoleón Bonaparte (el futuro Napoleón III) para hacer aprobar medidas conservadoras, como la que dejaba la educación en manos de la Iglesia (la Ley Falloux de 1850) o como la que privaba del derecho de voto a gran parte de las masas trabajadoras urbanas (1851).

Durante el golpe de Estado de Luis Napoleón en 1851, que dio paso a la instauración del Segundo Imperio un año más tarde, Thiers fue detenido; tras un corto exilio regresó a Francia, pero se mantuvo apartado de la política hasta 1863. Durante los últimos años del Imperio de Napoleón III fue diputado de la oposición orleanista (monárquico-liberal). Y cuando la derrota en la Guerra Franco-Prusiana (1870) provocó el hundimiento del régimen imperial, pasó de nuevo al primer plano de la política francesa como líder del régimen provisional republicano que se instauró.

En 1871 Thiers fue elegido diputado por 26 departamentos para la Asamblea Nacional que había de constituir el nuevo Estado: una Asamblea de mayoría conservadora, que le designó jefe del poder ejecutivo (cargo equivalente al de presidente de la República, que pasó a ocupar oficialmente poco más tarde). Como presidente -entre 1871 y 1873- realizó tres tareas fundamentales: negoció la paz con la Alemania que acababa de unificar Bismarck, cediéndole los territorios fronterizos en disputa de Alsacia y Lorena (Tratado de Versalles, 1871); completó la represión del movimiento insurreccional de la Comuna de París (de tendencia socialista), aplastándolo en un baño de sangre (1871); y estableció un consenso entre monárquicos y republicanos para diferir la decisión sobre la forma definitiva que tomaría el Estado (Pacto de Burdeos, 1871).

En dos años, Thiers había estabilizado la situación política, poniendo las bases para la consolidación de la Tercera República: consiguió la retirada anticipada de la ocupación alemana, saneó la finanzas, reorganizó el ejército. Pero la mayoría de la Asamblea, de inclinación monárquica, desconfiaba de la orientación republicana que iba adoptando Thiers, y en 1873 le derribó para sustituirle por Mac-Mahon. La política conservadora y autoritaria de este último le hizo entrar en conflicto en 1877 con la nueva mayoría republicana, que buscó en Thiers su hombre para la presidencia. Pero falleció durante la campaña electoral.