Gerolamo Tiraboschi

(Gerolamo o Girolamo Tiraboschi; Bérgamo, 1731 - Módena, 1794) Erudito italiano. A los quince años ingresó en la Compañía de Jesús, en la cual permaneció hasta su disolución. Enseñó en la academia milanesa de Brera, y en 1770 fue nombrado prefecto de la Biblioteca Estense por Francisco III, duque de Módena. La gran cantidad de fuentes de que pudo disponer le permitió la composición de obras de erudición considerable; la principal de ellas fue la Historia de la literatura italiana (1772-1781).


Girolamo Tiraboschi

Llegó después a consejero oficial del nuevo duque, Hércules III. Amplió la Biblioteca Estense y perteneció a diversas entidades académicas. Tiraboschi escribió asimismo una serie de obras sobre las artes, las letras y la evolución histórica de Módena. Entre sus textos menores cabe mencionar Vetera Humiliatorum monumenta (1766), Biblioteca modenese (1781-86), Memorie storiche modenesi (1793-1794) y Dizionario topografico-storico degli Stati Estensi (póstumo, 1824-25).

Publicada desde 1772 a 1781 y corregida y revisada entre 1787 y 1794, la Historia de la literatura italiana de Girolamo Tiraboschi es la más importante del siglo XVIII, y por la abundancia, precisión y complejidad de su materia es muy útil todavía en nuestros días. Escrita en la época de un Gravina y un Muratori, no responde sin embargo a las nuevas exigencias del espíritu crítico. Una historia de la literatura italiana que pusiera a prueba esas primeras alusiones a la autonomía de la obra de arte era una necesidad que advertían hasta los extranjeros. Leibniz incitó al conde Magliabechi a que empezara un trabajo de este género; Menckenius publicó en Leipzig (1736) la Vida de Angelo Poliziano; De Sade, en Ámsterdam (1764), las Memorias de la vida de Francesco Petrarca.

Todas estas obras sirvieron para estimular a Girolamo Tiraboschi, pero no le dieron una clara idea del concepto de "literatura". Según su parecer, la historia de las letras italianas había de coincidir con la historia de los orígenes y progresos de todas las ciencias en Italia, y fiel a este criterio sumergió en la marea de la historia cultural a los héroes de la poesía, juntándolos con teólogos, médicos, matemáticos y astrólogos y con la multitud de los mediocres y de los mínimos.

Después de los dos primeros volúmenes, donde siguiendo criterios meramente geográficos habla de las letras en Etruria, en la Italia del Sur, y por fin de la literatura latina (que ocupa más de la mitad del primer volumen y todo el segundo), Tiraboschi conduce su narración hasta el 1200 aproximadamente en el tercer volumen, y en el cuarto hasta el 1300.

La estructura de los volúmenes es bastante parecida: tras una mirada general al "estado de Italia" en el siglo del que se está ocupando, el autor examina las vicisitudes de las Universidades, habla de las bibliotecas, de los viajes, los estudios sagrados, la filosofía y las matemáticas, la medicina, la jurisprudencia civil y eclesiástica, la historia, los idiomas extranjeros, la poesía italiana, la poesía latina, la gramática y la elocuencia, las artes liberales y así sucesivamente. Después del "Trecento" la obra no es más que la historia del petrarquismo, dominando la figura de Petrarca en todo el Humanismo y el Renacimiento, y hasta los últimos años del Setecientos. A pesar de sus defectos, la Historia de la literatura italiana de Tiraboschi tuvo un buen éxito; publicada en 1781, tuvo una segunda edición (Roma, 1782), a la que se siguieron muchas otras.

Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en [fecha de acceso: ].

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