José María de Torrijos

(José María Torrijos y Uriarte; Madrid, 1791 - Málaga, 1831) Militar liberal español. Combatió en la guerra de la Independencia y, tras la revolución de 1820, fue jefe del Estado Mayor y ministro de la Guerra en 1823. Después del triunfo absolutista se refugió en Londres, desde donde organizó expediciones revolucionarias a España. En la tercera de ellas (1831), fue apresado cerca de Málaga y fusilado.


José María de Torrijos

José María de Torrijos ingresó en el ejército tal como presuponía la tradición familiar, y en 1808, mientras estudiaba ingeniería militar en la Academia de Alcalá de Henares, se unió al amotinamiento de la población madrileña contra las tropas napoleónicas, en lo que fue el inicio de la Guerra de la Independencia (1808-1814); de hecho, llegó a luchar codo a codo con Pedro Velarde en el parque de la Artillería, donde fue apresado. Logró, no obstante, escapar del seguro fusilamiento, y en los años siguientes participó en diversas batallas de la contienda (Valencia, Murcia, Soria).

En 1810, su actuación en la de Vic (Barcelona) le valió el ascenso a teniente coronel, pero en la defensa de Tortosa (Tarragona) fue apresado otra vez por los franceses, y de nuevo consiguió huir mientras era trasladado a Francia. Volvió al frente catalán, hasta que en 1811 fue nombrado instructor militar, y a tal fin realizó labores de adiestramiento en Cádiz. En mayo de 1812 se estableció con sus tropas en Badajoz. Hasta el final de la guerra participó todavía en algunas batallas (Alba de Tormes, Vitoria) y le fue otorgado el grado de brigadier y el título de caballero de la Orden de San Fernando.

Una vez acabada la contienda, durante los primeros meses del reinado del restaurado Fernando VII fue gobernador militar de Cartagena, Murcia y Alicante. Sus convicciones liberales, no obstante, se habían ido afianzando hacia el final de la guerra, y en Cartagena organizó varias reuniones clandestinas vinculadas a la masonería. A pesar del fracaso de los pronunciamientos de corte liberal que se dieron durante aquellos años y de la posterior represión emprendida por el monarca, Torrijos proyectó en 1818 una nueva sublevación constitucionalista en Andalucía. La conjura fue descubierta, y Torrijos, encarcelado, primero en el castillo de Santa Bárbara de Alicante y más tarde en la cárcel del Santo Oficio de Murcia.

Con el triunfo del pronunciamiento de Las Cabezas de San Juan, orquestado por Rafael del Riego, y el inicio del Trienio Liberal (1820-1823), José María de Torrijos fue liberado y nombrado jefe del Estado Mayor de las tropas sublevadas en Murcia. En los primeros tiempos del nuevo régimen constitucional estuvo destinado en Madrid, donde el rey le tanteó para incorporarle a su conspiración absolutista. La inflexibilidad de Torrijos le granjeó la enemistad del monarca y el alejamiento de la corte.


Detalle de El fusilamiento de Torrijos (1888),
de Antonio Gisbert

En 1822 el gobierno le ascendió a mariscal de campo y le nombró jefe de la V Región Militar, Navarra, donde combatió a las partidas absolutistas. Poco después ayudó a Francisco Espoz y Mina en el mismo cometido en Cataluña contra la Regencia de Urgel. En medio de un clima de tensión política por la inminente invasión del ejército de la Santa Alianza, Torrijos fue nombrado ministro de Guerra, pero no llegó a tomar posesión antes de que su nombramiento fuese revocado. Tras participar en la defensa de Cartagena ante las tropas invasoras de los Cien Mil Hijos de San Luis, en noviembre de 1823 partió hacia el exilio en Inglaterra.

En Londres recibió una pensión del gobierno británico por su participación en la Guerra de la Independencia y estableció contactos con otros exiliados liberales, entre ellos Espoz y Mina. De ese grupo de exiliados surgió en Londres, en 1829, la Junta Directiva del Alzamiento Nacional, cuyo objetivo era la coordinación de una sublevación contra Fernando VII. En septiembre de 1830, con la ayuda del militar inglés Robert Boyd, José María de Torrijos se embarcó rumbo a Gibraltar, donde, siguiendo instrucciones de la Junta, realizó un par de tentativas de penetración en territorio español (en octubre de 1830 en Algeciras y en enero de 1831 en La Línea de la Concepción), que fracasaron por la falta de apoyo de las tropas acuarteladas en la zona.

Fue precisamente ese apoyo el que le ofreció el general Salvador González Moreno, gobernador de Málaga, a quien Torrijos había conocido en Valencia durante la Guerra de la Independencia. Sin embargo, se trataba de una trampa. El 30 de noviembre de 1831 salió de Gibraltar al mando de unos cincuenta hombres, pero en Alhaurín de la Torre (Málaga), Torrijos fue apresado por las tropas gubernamentales comandadas por González Moreno. Junto a sus hombres, fue fusilado en Málaga el 11 de diciembre. La figura de Torrijos, emblema de la lucha liberal en España, fue homenajeada por artistas románticos como el poeta José de Espronceda o el pintor Antonio Gisbert.

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