Antonio Trueba

(Antonio Trueba y de La Quintana, llamado Antón de los cantares; Montellano, Vizcaya, 1819 - Bilbao, 1889) Escritor español. Su poemario El libro de los cantares (1852) ejerció una notable influencia en los Cantares gallegos de Rosalía de Castro. Sus obras en prosa reflejan siempre el ambiente rural del País Vasco o de Castilla, aspecto que anuncia la generación del 98.


Antonio Trueba

Hijo de una familia de labradores, trabajó en Madrid como dependiente de una ferretería; posteriormente sería archivero y cronista del Señorío de Vizcaya y acérrimo defensor de los fueros de esta región. Hombre bondadoso y sencillo y escritor autodidacta, fue llamado en Vizcaya "Antón el de los cantares". Antonio Trueba se vinculó desde sus inicios al grupo de poetas (entre ellos Gustavo Adolfo Bécquer) influidos por el romanticismo alemán y que colaboraban en la revista El Correo de la Moda. Sin embargo, coincidiendo con Ramón de Campoamor, buscó superar el romanticismo oponiendo a la exaltación nacional una preocupación social y ética expresada en un tono popular.

Esta postura se tradujo en la imitación de la tradición oral, concretada en 1852 en El libro de los cantares, que reúne poemas de forma y lenguaje sencillos de alabanza a las costumbres de su provincia natal y que influyó en Rosalía de Castro, y en El Cid Campeador, novela histórica a la que siguieron La paloma y los halcones (1865), El gabán y la chaqueta (1872) y otras. Su costumbrismo moralizante, que también se advierte en su poemario El libro de las montañas (1868), tuvo su máxima expresión en el conjunto de sus relatos breves, entre los que destacan Cuentos populares (1853), Cuentos de color de rosa (1854), Cuentos campesinos (1860), Cuentos de varios colores (1866) y Cuentos del hogar (1875).

En El libro de los cantares (1852), Antonio Trueba exhibe con satisfacción su posición modesta de dependiente y autodidacta, la cual justifica la ausencia de complicación retórica y de saber literario, y al par enaltece las prendas de inspiración natural que el éxito del libro revelaría. Forman la obra poesías de carácter popular, en las que Trueba toma como estribillo un cantar o copla de las que andan en boca del vulgo. La propia copla le da el tema, que el autor amplía, algunas veces siguiendo el sentido lírico del cantar, y más frecuentemente inventando una acción congruente con los sentimientos de la copla.

Esta dramatización es la que da personalidad a estas composiciones, muchas de las cuales pudieran entrar en la clasificación retórica de baladas, a veces de ambiente contemporáneo y no pocas de carácter histórico, si bien casi siempre de historia muy reciente. El romance y la seguidilla son los metros que más frecuentemente usa. Tras su publicación, el éxito fue inmediato y ruidoso; por aquel entonces todavía no se había fijado suficientemente la atención en la cantera inexplorada del cantar popular, y las amplificaciones de Trueba, acaso por el mismo origen del poeta, revelaban ese encanto que pronto había de ser elogiado por poetas y folkloristas.

Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en [fecha de acceso: ].

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