Urbano VIII [Maffeo Barberini]

(Florencia, 1568 - Roma, 1664) Papa (1623 - 1644). Urbano VIII fue célebre por su actividad diplomática, sus reformas eclesiásticas, sus obras públicas y sus patronazgo artístico. Nació en Florencia en el seno de una familia noble, se doctoró en derecho y empezó a trabajar en la administración papal en 1589. Antes de su elección como sumo pontífice fue llamado a desempeñar importantes cargos eclesiásticos: delegado del papa en Francia (1601), arzobispo titular de Nazaret y nuncio en Francia (1604), cardenal (1606) y arzobispo de Spoleto (1608).


Urbano VIII (Retrato de Pietro da Cortona)

Al ser elegido papa, y temiendo la dominación de los Habsburgo en Italia, Urbano VIII adoptó una política de neutralidad entre el Sacro Imperio de los Habsburgo y Francia, que se había aliado con las fuerzas protestantes en la Guerra de los Treinta Años. Esta política debilitó la causa católica en Alemania.

Urbano VIII se ocupó con intensidad de los asuntos eclesiásticos. Aprobó varias órdenes religiosas nuevas, fundó en 1627 el Colegio Urbano de Roma (dedicado a la preparación de misioneros) y autorizó la revisión del breviario (1631). En 1642 condenó el jansenismo. Su mayor defecto, al que no fueron ajenos sus predecesores, fue el nepotismo: situó a diversos familiares suyos en lucrativos cargos eclesiásticos.

El papa Urbano empleó ingentes sumas de dinero en diversas construcciones, entre las que destaca el Palazzo Barberini en Roma y la villa papal (hoy residencia veraniega del Papa) en Castel Gandolfo, y fue mecenas y amigo íntimo del pintor y arquitecto italiano Gian Lorenzo Bernini. También hubo de invertir en armamento, en parte por haber emprendido una guerra contra el duque de Parma. En 1639 prohibió la esclavitud de los indígenas de Brasil, Paraguay y las Antillas. Le sucedió el papa Inocencio X.

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