Adriano del Valle

(Sevilla, 1895 - Madrid, 1958) Poeta español. De padre asturiano y madre andaluza de ascendencia italiana, Adriano del Valle recorrió toda la Península entre sus diecisiete y sus veintiún años. Se acercó pronto a la poesía bajo la influencia de Rubén Darío. Se adhirió en primer lugar al ultraísmo, y fundó en Sevilla, junto con Isaac del Vando-Villar, la revista Grecia, que agrupó a los jóvenes poetas postsimbolistas, siendo posteriormente seguidor de la vía neopopulista de Federico García Lorca y Rafael Alberti.


Adriano del Valle

Fundó luego, junto a Fernando Villalón y Rogelio Buendía, la revista Papel de Aleluyas, en Huelva, y dirigió otras como Mástil y Arte y letras, ambas de Madrid, así como la revista cinematográfica Primer Plano. La influencia del Lorca del Romancero gitano y del Alberti de Marinero en tierra se hacen notar con fuerza en su primer poemario, Primavera portátil (1934). El libro recoge los poemas escritos por Adriano del Valle entre 1920 y 1923, y se editó con ilustraciones de Eugenio D'Ors.

En 1934 y 1937 obtuvo el Premio Sánchez Bedoya, otorgado por la Real Academia Sevillana de Buenas Letras y, en 1934 se le concedió el Premio Nacional de Literatura por su obra Mundo sin tranvías, escrita entre 1931 y 1933, y que quedó inédita en vida de su autor. Siguieron a éste Lyra sacra (1939) y Los gozos del río, de 1940. Adriano del Valle se manifiesta en ellos como un poeta de barroquismo desbordante, abierto a las más diversas sensaciones, sin eludir en ocasiones un conceptismo extremado.

Publicó a continuación Arpa fiel (1941), en donde vuelve a cauces de mayor clasicismo. El libro le valió el Premio Nacional de Literatura José Antonio Primo de Rivera de 1941 y el Premio Fastenrath, de la Real Academia Española, en 1942, y fue saludado por Azorín como un hito en la creación poética española. Su producción tardía incluye Sonetos a Italia (1942); La Innombrable (1954); Misa de Alba en Fátima y Gozos de San Isidro (1955); Oda náutica a Cádiz (1957); Égloga de Gabriel Miró y Fábula del Peñón de Ifach (1957). Inéditos en vida del autor, aparte el poemario antes citado, quedaron El jardín del centauro, poesías de 1916-1920; el auto sacramental La divina pastora (1923) y Musa-Omnibus, poemario de 1934-1937.

Escribió una biografía, también inédita, de Fernando Villalón: Fernando Villalón, héroe de arpa y garrocha. Sobre un trasfondo de andalucismo, su poesía se impregna en ocasiones de imaginería futurista de indudable brillantez y vistosa polifonía verbal de raíz barroca, para serenarse en su poesía posterior en un clasicismo de rotunda y mediterránea expresividad. Añádese a ello el catolicismo del autor, esteticista y escenográfico, ceremonial y litúrgico. En sus últimos años ocupó la jefatura del Instituto Nacional del Libro Español.

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