Tabaré Vázquez

(Montevideo, 1940) Político uruguayo. Tabaré Ramón Vázquez Rosas nació en el barrio obrero de La Teja, en los suburbios de Montevideo, el 17 de enero de 1940. Licenciado en medicina por la Universidad de la República en 1969, obtuvo el título de especialista en oncología y radioterapia en 1972. La desgracia familiar (sus padres y un hermano fallecieron de cáncer) influyó decisivamente en su vocación. Una beca del gobierno francés le permitió ampliar su formación como cancerólogo en el Instituto Gustave Roussy de París en 1976.

Cuando era estudiante empezó a militar en el Partido Socialista (PS), una organización marxista marginal fundada en 1910, pero que hasta 1971 no adquirió una inesperada notoriedad al unirse con el Movimiento Nacional de Liberación-Tupamaros (MNL-T), que organizó una guerrilla urbana, y otros pequeños partidos para constituir el Frente Amplio, en cuya presidencia se situó el general Líber Seregni.


Tabaré Vázquez

Tras la intervención del ejército contra los Tupamaros y el golpe de estado militar del 27 de junio de 1973, una represión sin precedentes se abatió sobre todas las fuerzas de izquierda, y Tabaré Vázquez tuvo que suspender cualquier actividad política.

Tras el restablecimiento de la democracia en 1985, combatió el proyecto de ley de amnistía de los militares y los policías, finalmente aprobado por el Parlamento. Aunque miembro de la dirección colegiada del PS desde 1987, preservó siempre su independencia de criterio y, en contra de las posiciones del Frente Amplio, por ejemplo, se oponía a la legalización del aborto por «razones filosóficas, biológicas y humanas».

Alcalde de Montevideo

En noviembre de 1989, Tabaré Vázquez rompió con la tradición electoral al ser elegido intendente (alcalde) de Montevideo, como candidato del Frente Amplio, lo que le convirtió en una figura destacada de la política nacional. Fue miembro del Congreso Nacional de Intendentes (1990-1994) y presidente del mismo en el ejercicio de 1993.

En el ámbito nacional, por el contrario, sus progresos electorales fueron tan lentos como constantes, paralelos al desgaste del bipartidismo oligárquico entre los partidos Liberal (Colorado) y Nacional (Blanco). Tras imponerse en las elecciones primarias a Danilo Astori, en su primer intento de alcanzar la presidencia de la república, en noviembre de 1994, como candidato de la coalición electoral Encuentro Progresista, en la que se integró el Frente Amplio, quedó en tercer lugar, con el 30,6 % de los votos, por detrás de los candidatos colorado y blanco.

Tuvo más éxito en su segundo asalto, pues en la primera vuelta de las elecciones presidenciales (31 de octubre de 1999) fue el candidato más votado, con el 40,11 % de los votos, primera demostración inequívoca de que la coalición izquierdista había superado todas las barreras políticas y el techo electoral que le adjudicaban los analistas.

En la segunda vuelta, sin embargo, empujados por un reflejo de supervivencia, los dos viejos partidos unieron sus fuerzas y explotaron el miedo a un triunfo de la izquierda, de manera que el candidato del Partido Colorado, Jorge Batlle, logró el respaldo no sólo de sus partidarios sino también de los blancos, para alzarse con el triunfo final con el 51,59 % de los sufragios. El representante del Frente Amplio sólo obtuvo el 45,87 %.

Relevo en el Frente Amplio

Vázquez había sido elegido presidente del Frente Amplio en el tercer congreso de éste (diciembre de 1996), tras la renuncia de Seregni, e inició una evolución ideológica hacia la socialdemocracia que lo enfrentó con los sectores más radicales. Renunció a la presidencia del Frente en 1997, como medida de presión, y recuperó los plenos poderes un año después para completar el viraje, cuyo objetivo era hacerse con el respaldo de las clases medias empobrecidas. A pesar de las derrotas electorales, fue reelegido presidente del partido en diciembre de 2001.

La crisis financiera de fines de 2002, en parte consecuencia de la de Argentina, la más grave de la historia del país, duplicó el número de pobres con respecto a 1999 (850.000 en diciembre de 2003) y tuvo el efecto de ofrecer una oportunidad electoral inédita a la izquierda. Por tercera vez, Vázquez fue proclamado candidato a la presidencia de la república por una coalición heterogénea y ampliada de Encuentro Progresista, Frente Amplio y Nueva Mayoría (EP-FA-NM), integrada por diecinueve grupos políticos, el 21 de diciembre de 2003.

El candidato de la izquierda logró imponer un discurso moderado, centrado en «una utopía realizable», para salvar la desconfianza que aún suscitaban algunos ex guerrilleros de los Tupamaros que, si bien habían abandonado e incluso condenado la lucha armada, propugnaban un cambio radical de la política económica. Desde 2001, su templanza política fue respaldada explícitamente por el Frente Amplio.

Su pragmatismo se hizo tangible al anunciar la designación del senador Danilo Astori como futuro ministro de Economía. Ambos preconizaron una línea parecida a la de Luiz Inácio, Lula, da Silva en Brasil, que incluye el granjearse la confianza de los medios económicos y de los inversores extranjeros, y defendieron la convergencia entre la economía de mercado y las políticas sociales, y abogaron por una mayor integración en el Mercado Común del Sur (Mercosur). Persuadido de encontrarse ante «una ocasión histórica», Vázquez resumió su estrategia con osadía: «Si algunos piensan que tras llegar al poder vamos a cambiarlo todo de la noche a la mañana, más vale que no voten por nosotros».

En la primera vuelta de las elecciones (31 de octubre de 2004) resultó elegido presidente de la república al obtener el 50,7 % de los votos. En segundo lugar quedó el candidato del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, con el 34,1 %. El candidato del Partido Colorado en el poder, Guillermo Stirling, sólo obtuvo el 10,3 %.

Por primera vez, una coalición de izquierdas venció en las elecciones presidenciales y legislativas, interrumpiendo así 174 años de gobierno rotativo de los partidos tradicionales. El triunfo del Frente Amplio y de su candidato enterró lo que quedaba del bipartidismo y demostró la creciente atracción que suscitan en Latinoamérica las estrategias alternativas sin ruptura. El Frente Amplio obtuvo la mayoría absoluta en el Parlamento integrado por 30 senadores y 99 diputados.

Presidente del país

En su primer discurso tras el triunfo electoral, el presidente electo anunció que su tarea prioritaria sería la puesta en marcha de «un plan de emergencia social» para atender las necesidades perentorias de las más de 100.000 personas que, según dijo, «viven en condiciones infrahumanas». En una segunda fase, las medidas gubernamentales beneficiarían a los que se empobrecieron durante los últimos años a causa del desempleo (13 % de la fuerza laboral en 2004), el problema estructural más grave.

En sus declaraciones a la prensa, Vázquez insinuó que se sentía más próximo de los presidentes Lula da Silva o Ricardo Lagos (Chile) que de Néstor Kirchner (Argentina). Si desea seguir la vía brasileña, el jefe del Estado uruguayo deberá frenar las reclamaciones de sus aliados más radicales, los cuales se oponen al Fondo Monetario Internacional (FMI), rechazan el pago de la deuda externa (12.500 millones de dólares) y critican con dureza el sistema financiero y, sobre todo, el secreto bancario que permite la llegada a Uruguay de capitales que huyen de otros países de la zona.

Tabaré Vázquez está casado con María Auxiliadora Delgado, con la que tiene cuatro hijos, uno de ellos adoptado. Dirige una clínica oncológica en Montevideo, y durante la campaña electoral aseguró que se proponía seguir ejerciendo la medicina, «a razón de tres o cuatro pacientes por semana, para no perder el contacto directo con la gente». Desde 1985 es profesor del Departamento de Oncología de la Facultad de Medicina. Fue presidente del Club Progreso, que durante su gestión venció en el campeonato nacional de fútbol (1984).