José Vela Zanetti

(Milagros, Burgos, 1913 - Burgos, 1999) Pintor español. Expuso por vez primera en León (1931), y residió en América de 1939 a 1960. Dedicado al muralismo, realizó, entre otros, los murales en los edificios de la ONU en Nueva York (1951), en el palacio mexicano de Don Juan Manuel (1958), en la iglesia de Jesús Divino Obrero en León (1965) y en el Banco Central de Madrid (1967). Sus temas comprenden paisajes, bodegones y retratos, además de particulares versiones de mitos nacionales. Fue miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y creó una fundación que lleva su nombre, en la que se encuentra buena parte de su producción.


José Vela Zanetti

Después de trasladarse a León con su familia, se inició en el dibujo con Lucas Pérez Morales, profesor del instituto. En 1930 realizó un primer viaje a Madrid que resultó definitivo para su vocación de pintor. Gracias al empeño de su padre, conoció al crítico e historiador Bartolomé Cossío, quien le puso en contacto con el pintor y pedagogo José Ramón Zaragoza, en cuyo taller ingresó el joven Vela Zanetti. Al contacto con Cossío conoció la historia del arte español y empezó a familiarizarse con la gran pintura mural.

En los primeros años de la década de 1930 realizó sus primeras exposiciones en León y recibió su primer encargo mural por parte de la Casa del Pueblo de esa misma ciudad. En 1933 consiguió una beca de la Diputación leonesa con la que viajó a Italia. Residió un tiempo en Florencia, donde estudió el monumentalismo de la pintura de Mantegna y de Piero della Francesca. Al estallar la Guerra Civil (1936-1939) regresó a España y se alistó en el ejército republicano. En 1939 se exilió a Santo Domingo (República Dominicana), donde vivió de la pintura de paredes durante casi dos años hasta que empezó a darse a conocer como artista-muralista. Decoró diversos edificios oficiales y palacios y en 1949 fue nombrado director de la Escuela Nacional de Bellas Artes de Santo Domingo.


Parte del mural de Vela Zanetti en la ONU

Sus trabajos en Puerto Rico le abrieron las puertas de los Estados Unidos. En 1950 recibió la primera ayuda económica de la Fundación Guggenheim. Un año después ejecutó la que ha sido considerada su obra más universal: la serie mural destinada al edificio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de Nueva York, conocida como La ruta de la libertad. Obra plenamente inserta en el muralismo político-social de la época, fue iniciada con la intención de condenar el holocausto nazi de la II Guerra Mundial (1939-1945) y acabó siendo una reivindicación de la paz frente al racismo y la violencia.

Trabajó también para numerosas iglesias mexicanas y de otros países centroamericanos pintando grandes paneles o lienzos de temática religiosa. Tras su etapa americana, regresó a Florencia por un breve espacio de tiempo antes de instalarse definitivamente en su pueblo natal. Volvió a frecuentar la pintura de caballete, aunque no abandonó por completo la mural, y expuso en repetidas ocasiones su obra nueva en Burgos, León, Madrid, Valladolid, Valencia y Alicante, principalmente.


La vendimia (1975), de Vela Zanetti

La obra de Vela Zanetti pasó de un clasicismo algo tosco de clara influencia italiana (sobre todo en su primera etapa americana) a un figurativismo más expresionista y con mayor carga simbólica que se hizo, ya de nuevo en España, tanto más rico desde un punto de vista formal cuanto más local y preciso. En este sentido, su pintura de madurez se podría inscribir en el ámbito de la pintura social castellana de tipos rurales, todo un género en las décadas medias del siglo XX.

En 1985 fue nombrado miembro de la Real Academia de San Fernando de Madrid; dos años más tarde se constituyó en León el patronato de la Fundación Vela Zanetti. Su obra está representada en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), el Museo de la Real Academia de San Fernando (Madrid), el Museo Guggenheim de Nueva York (Estados Unidos), el Museo de Arte Moderno de Ciudad de México, el Museo de Santo Domingo y el Museo de la Universidad de Santiago de Chile, entre otros. Entre los galardones y premios recibidos a lo largo de su trayectoria artística se cuentan la Medalla de Oro de la República Dominicana (1944), el premio de la Fundación Guggenheim (1952), la Medalla de Oro de la Asociación Española de Críticos de Arte (1964) y el Premio Castilla-León de las Artes (1987).