Günter Verheugen

(Bad Kreuznach, 1944) Político alemán. Günter Verheugen nació el 28 de abril de 1944 en la localidad alemana de Bad Kreuznach. Después de trabajar como periodista en prácticas en el diario Neue Rhein-Neue Ruhr Zeitung (1963-1965), decidió cursar estudios de historia, sociología y ciencias políticas en las universidades de Colonia y Bonn, estudios que terminó en 1969.

Ese mismo año comenzó a ejercer como director de Relaciones Públicas del Ministerio Federal de Interior, hasta que fue nombrado director de la Célula de Análisis e Información del Ministerio de Asuntos Exteriores (1974).

Veintidós años en el Partido Liberal

De forma paralela comenzó su carrera política, inicialmente en el Partido Liberal (FDP), del que fue miembro de la ejecutiva a partir de 1977, para ser elegido, al año siguiente, secretario general, responsabilidad que desempeñó hasta 1982. En sus cuatro años como «número dos» de los liberales, su partido actuó de bisagra en la política alemana. Primero mantuvo la coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD), gracias a la cual Helmut Schmidt renovó su cargo de canciller federal en 1980. Los resultados del FDP en esas elecciones (10,6 % de los votos y 53 diputados) fueron considerados un gran éxito que se atribuyó a la solidez política de Verheugen.


Günter Verheugen

Los liberales dieron estabilidad parlamentaria a los socialdemócratas y apoyo a la política de Schmidt incluso cuando éste se sometió a una moción de confianza en el Parlamento alemán (Bundestag) en febrero de 1982 presionado por la crisis del mercado laboral en el país. Sin embargo, pocos meses después se rompió la coalición con el SPD por «diferencias de opinión». El 17 de septiembre presentaron la dimisión cuatro ministros del FDP en el gobierno alemán, y tres días después el FDP y la Unión Demócrata Cristiana (CDU) llegaban a un acuerdo para presentar una moción de censura contra Schmidt y nombrar canciller a Helmuth Kohl, lo que ocurrió el 1 de octubre.

En el siguiente congreso de los liberales Verheugen puso su cargo a disposición del partido y condicionó su continuidad a la dimisión de Hans Dietrich Genscher, presidente del FDP y su «padre político». Como el partido ratificó a Genscher, abandonó esa organización tras veintidós años de militancia para integrarse en el SPD.

Experto en política exterior

Por su nuevo partido fue elegido diputado federal en las elecciones que se sucedieron hasta 1999. En el Bundestag fue miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores (1983-1998), presidente de la Comisión Especial sobre la Unión Europea (1992) y vicepresidente del grupo parlamentario del SPD sobre Política Exterior y Desarrollo (1994-1997).

Sin embargo, su carrera política en el seno del SPD estuvo rodeada de tantos éxitos como sinsabores por el hecho de proceder de otro partido. En las elecciones legislativas de 1994, estaba llamado a ser ministro de Asuntos Exteriores en un eventual gobierno de Rudolf Scharping. Pero tras la derrota del SPD (ante Helmuth Kohl y los democristianos de la CDU) y la dimisión de Scharping como presidente de los socialdemócratas, Verheugen se encontró sin el apoyo de su nuevo mentor, reproduciéndose entonces los recelos de algunos de sus compañeros de partido que no veían con buenos ojos su fama de tránsfuga ganada en 1982. En muchos momentos de su carrera esta desconfianza de sus correligionarios lo persiguió, hasta el punto de que algunos de ellos llegaron a decir que le faltaba el «sello SPD».

Por estas dificultades en el seno del partido, en 1995, dimitió como responsable de asuntos federales del SPD al considerarse víctima de una «campaña anónima a traición», y en marzo de 1997 sufrió otra campaña de acoso en el seno de su partido que le hizo pensar en retirarse de la vida pública. Sólo la intervención directa de Scharping, entonces jefe del grupo parlamentario, hizo que reconsiderara su decisión y que fuera nombrado coordinador del SPD para política exterior.

Simultáneamente al trabajo que desarrolló como diputado, en el seno del partido fue portavoz del comité ejecutivo (1986-1987) y director del órgano de prensa del SPD, Vorwärts (1987-1989). Su actividad relacionada con los medios de comunicación le llevó a ser designado presidente del consejo de administración de la sociedad de radiodifusión Deusche Welle (1990-1999), cargo que compaginó con el de presidente del Comité por la Paz, la Seguridad y el Desarme de la Internacional Socialista (1997).

Comisario europeo para la Ampliación

Entre 1998 y 1999 ejerció como ministro de Asuntos Exteriores en el gobierno de Gerard Schröder y posteriormente fue designado comisario europeo para la Ampliación, en la Comisión Europea presidida por el ex primer ministro italiano Romano Prodi, quien explicó su nombramiento porque «Verheugen se ocupó durante años de este problema». Cuando conoció su nombramiento, el propio Verheugen lo calificó de «culminación» de todo su trabajo político, dado que le ofrecía «la increíble posibilidad de contribuir a hacer la historia de Europa».

Sin embargo, en los primeros pasos de su nueva andadura tuvo alguna salida de tono, como cuando manifestó que Alemania debía realizar un referéndum para preguntar a sus ciudadanos sobre la ampliación de la Unión Europea. Inmediatamente, descalificaron sus palabras el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Joschka Fischer, y el propio Romano Prodi. «Eso no está en la Constitución alemana. Y sólo la idea de que Alemania haga una consulta popular para aceptar la entrada de Polonia en la Unión Europea... Eso debe ser lo último que se nos ocurra», manifestó Fischer.

Como comisario europeo para la Ampliación de los Quince, su responsabilidad era estar pendiente de que los países candidatos estuviesen atentos a la «hoja de ruta» que debían cumplir para formalizar su adhesión prevista para 2004, de forma que pudieran participar en las elecciones al Parlamento Europeo convocadas para esa fecha. Así, supervisaba los informes en los que se analizaban los progresos de cada país a la luz de los criterios fijados (estabilidad democrática, estado de derecho, economía de mercado y capacidad para asumir las obligaciones de la adhesión).

Para Verheugen el hecho de que los ciudadanos europeos se mostraran contrarios al proceso de integración se debía a «un gran problema de información» porque consideraban que podía producirse una inmigración incontrolada. Sin embargo, desechaba esa posibilidad tomando como ejemplo los casos de España y Portugal tras su incorporación a la Comunidad Europea: «La perspectiva de ser miembro de la Unión hará que la predisposición de las personas para emigrar a otros países disminuya, porque tendrán la esperanza de vivir en libertad y bienestar en su propia casa».

Y con respecto a la ampliación manifestaba rotundo: «No hay alternativa a ese gran proyecto. Es la consecuencia absolutamente necesaria del camino histórico de Europa en el siglo XX. Tenemos que garantizar que los acontecimientos horribles del siglo XX no se repitan en el siglo XXI. Tenemos que crear una Europa en la que los conflictos se resuelvan de forma pacífica. Ése es el sentido de la construcción europea».

Al navegar por este sitio, aceptas el uso de cookies y los anuncios personalizados Entendido Más información