Enrique Vila-Matas

(Barcelona, 1948) Escritor español. Estudió derecho y periodismo e inició su vida profesional como redactor de la revista de cine Fotogramas. Poco después, en 1970, dirigió los cortometrajes Todos los jóvenes tristes y Fin de verano. En 1971, coincidiendo con la prestación del servicio militar en Melilla, escribió su primer libro, Mujer en el espejo contemplando el paisaje (1973), y a su regreso a Barcelona retomó sus colaboraciones sobre cine con las revistas Boccaccio y Destino. De hecho, la vida del escritor seguiría próxima al séptimo arte durante muchos años.


Enrique Vila-Matas

Posteriormente vivió dos años en París, en un apartamento que le alquiló a la escritora Marguerite Duras. Allí su escritura se fue distanciando de la del polaco Witold Gombrowicz, quien le había inspirado hasta el momento, y empezó a gestarse su propio estilo literario hasta cobrar una voz personal. Fruto de esta evolución fue la aparición de su segunda novela, La asesina ilustrada (1977), con la que comenzó a abrirse un hueco en las letras españolas.

Pero hasta la publicación de Historia abreviada de la literatura portátil (1985), no obtuvo el reconocimiento literario internacional del que ha gozado hasta hoy. El libro discurre acerca de una sociedad secreta, fundada en 1924 a orillas del Níger y disuelta en Sevilla en 1927, que habrían integrado, entre otros, Valéry Larbaud, Witold Gombrowic, Federico García Lorca, Jorge Luis Borges, Blaise Cendrars y Marcel Duchamp, con la finalidad de promover en la literatura una «conspiración shandy».

Su obra, traducida a 27 idiomas, se compone de ensayos, cuentos y novelas de distintos géneros, en los que la ironía, el ingenio argumental y la reflexión metaliteraria se funden en piezas narrativas cuya lectura es fundamental para entender el estado actual de la literatura española. Sus libros rompen a menudo las fronteras entre ensayo y ficción y pueden ser definidos, tal y como el propio autor señaló, como "pensamiento narrado". Siempre inquietante, insólito y singular en sus textos, el humor y la moral heterodoxa presentes en sus imaginativas fabulaciones resultan animosamente perturbadoras.

Su particular visión de la narrativa se ha materializado en novelas de reconocida calidad como El viaje vertical (2000), Bartleby y compañía (2001), París no se acaba nunca (2003) y Doctor Pasavento (2005), así como en numerosos libros de relatos: Suicidios ejemplares (1991), Hijos sin hijos (1993), Exploradores del abismo (2007) o la recopilación Recuerdos inventados (1994). Entre sus ensayos destacan El viajero más lento (1992), Desde la ciudad nerviosa (2000) o Y Pasavento ya no estaba (2008).

Conocido y reconocido en los círculos literarios, Enrique Vila-Matas ha tenido que esperar para ver sus obras galardonadas. En los últimos años ha recibido, entre otros, los premios Ciudad de Barcelona, Prix du Meilleur Livre Étranger en Francia y el Fernando Aguirre-Libralire por Bartleby y compañía; el Rómulo Gallegos (2001) por El viaje vertical; el premio Herralde, el Nacional de la Crítica y el Prix Médicis-Etranger (2003) por El mal de Montano; y el premio Internazionale Ennio Flaiano y los premios Fundación Lara y de la Real Academia (2006) por su exitosa novela Doctor Pasavento. En 2007 fue distinguido por la prensa italiana con el prestigioso premio Elsa Morante en el apartado "Escritores del mundo", un galardón que lo consolida como uno de los grandes autores europeos del momento.