Antonio De Viti di Marco

(Lecce, 1858 - Roma, 1943) Economista y político italiano. Cursó estudios de Derecho en Roma, licenciándose en 1881. Ejerció como docente a partir de 1883, impartiendo clases de Economía Política en la Universidad de Camerino, y Ciencias de las Finanzas en Macetarata, Pavía, y, posteriormente, en Roma. En 1888 publicó el ensayo titulado El carácter teórico de la economía financiera, sentando las bases de la teoría financiera.

Entre 1890 y 1913, dirigió, junto con M. Pantaleoni y U. Mazzola, el Giornale degli Economisti (Diario de los economistas), revista de finanzas con marcado acento antieuropeísta, que inspiró movimientos políticos tales como la Lega antiprotezionista y el Gruppo liberocambista italiano. Asimismo, participó activamente en la vida política italiana, militando en el Partido Radical, por el que fue diputado desde 1900 hasta 1921.

Entre sus obras destacan Moneda y precio, de 1885; La función de la banca, de 1898, y Principios de economía financiera (1934). Los escritos políticos del economista italiano se reunieron en un volumen titulado Treinta años de luchas políticas. 1894-1922, publicado en 1930. En sus textos, De Viti distinguía dos formas fundamentales de organización del Estado: el Estado monopolista y el Estado cooperativo. Estudió las relaciones de estos dos tipos de estados con los impuestos y la Hacienda Pública. En el Estado monopolista los impuestos ejercían una mayor presión sobre las clases privilegiadas. De esta forma el Estado ejerce más control sobre la economía que los monopolios privados, que están controlados o debilitados por el gobierno.

Por el contrario, consideraba que en el Estado Cooperativo los ciudadanos son a la vez productores y consumidores de servicios públicos. Al hacer esta distinción, De Viti realizaba un análisis de la demanda de los bienes públicos y llegó a la conclusión de que no todos los impuestos constituyen una carga, sino que pueden representar una disminución en los costes, con lo que el estado podía proporcionar a los ciudadanos algunos bienes públicos más baratos de lo que los ofrecería el sector privado. Para él las necesidades colectivas de la comunidad, satisfechas con bienes públicos, eran diferentes de las necesidades generales, que eran simples necesidades comunes a muchos individuos. La distribución de los impuestos aportaban numerosos beneficios sociales y eran superiores a los costes y ventajas individuales.

Con sus escritos, De Viti se anticipó al análisis que muchos economistas realizaron sobre la incidencia de los impuestos. También trató el tema de la deuda pública, demostrando que se produce una amortización automática de la deuda cuando es compensada por una época de ahorro. Este nuevo ahorro hace que la deuda se convierta en un elemento transitorio del presupuesto del estado. Con estos argumentos logró acabar con la idea dominante desde la época de Adam Smith, según la cual los estados no podían hacer frente a unas deudas crecientes. Por último, se mostró firmemente partidario de los impuestos proporcionales, a los que consideraba como el único medio para dar lugar a una distribución más equitativa de la carga tributaria.