Ermanno Wolf-Ferrari

(Venecia, 1876 - 1948) Compositor italiano de origen alemán. Hijo de un renombrado pintor alemán, su madre era italiana. Hacia 1895 modificó su apellido, añadiendo al Wolf paterno el apellido de soltera de su madre, Ferrari. Desde muy niño empezó a estudiar piano, revelando también un notable talento como pintor, lo que le indujo a ingresar en la Academia de Bellas Artes de Roma (1891-1892), y a continuar su formación pictórica en la escuela de pintura Holosy, de Munich (1892). No obstante, pronto decidió dedicarse a la música y entró a estudiar contrapunto con Rheinberger en la Akademie der Tonkunst, en Munich (1892-1895).


Ermanno Wolf-Ferrari

Regresó a Venecia en 1899, consagrándose a la composición y la enseñanza, y estrenando con cierto éxito su oratorio La Sulamite (1898). Sin embargo, el fracaso de su segunda ópera Cenerentola (Cenicienta), en 1900, le hizo regresar por un tiempo a Munich. Una nueva versión (revisada por Brême) de esta ópera recibió en 1902 una favorable acogida y cimentó su reputación como operista, que no haría sino aumentar con los años.

De regreso a Italia, Wolf-Ferrari ocupó el cargo de director del Liceo Musicale Benedetto Marcello de Venecia entre 1903 y 1909. Tras abandonar sus funciones en dicha institución, se instaló definitivamente en Munich, dedicándose plenamente a la composición. Numerosos viajes le llevaron por toda Europa, y en la temporada 1911-1912, a Estados Unidos. Su primer gran éxito fue el estreno en Munich de la ópera cómica Las mujeres curiosas, en 1903. Igual acogida obtuvo Los cuatro rústicos, también estrenada en Munich, en 1906. Vino seguidamente su pequeña obra maestra El secreto de Susana (1909), cuya versión italiana estrenaría Arturo Toscanini en 1911.

Debe hacerse notar que muchos de los estrenos operísticos de Wolf-Ferrari se hicieron en versión alemana, y existen, por lo tanto, dos versiones de cada una de sus óperas, ambas sancionadas por el propio autor, siendo la versión italiana, generalmente, la segunda. Autor sobre todo de óperas cómicas o bufas, Wolf-Ferrari probó fortuna en la ópera seria o dramática con Las joyas de la Madonna, creada en Berlín en 1911, que pronto entró en el repertorio de los más importantes teatros de todo el mundo, y en donde el autor es influido por el verismo italiano del momento.

Profundamente afectado por la Primera Guerra Mundial, Wolf-Ferrari cesó de componer (o cuando menos, de estrenar) entre 1914 y 1925. En 1939 fue nombrado profesor de Composición en el Mozarteum de Salzburgo, cargo que mantuvo hasta 1945. La producción operística de Wolf-Ferrari, que es sin duda la parte más importante de su obra como compositor, ha seguido manteniéndose, con mayor o menor presencia, en el repertorio de los mejores teatros, y conoce actualmente una renovada atención por parte de intérpretes y público, escenificándose con éxito no sólo sus óperas cómicas (de las cuales cinco se basan en textos de Carlo Goldoni), sino incluso su producción más dramática, como Sly, que el tenor José Carreras ha exhumado recientemente.

Modernizando hábilmente el estilo y el lenguaje de la ópera de cámara y de la ópera buffa italiana, Wolf-Ferrari escapó a la omnipresente influencia de Wagner, y sólo en contadas ocasiones se dejó seducir por la línea verista, manteniendo siempre una voz personal en el panorama operístico tradicional de la primera mitad del siglo XX. Aparte de las ya citadas, la restante producción teatral de Wolf-Ferrari cuenta con los siguientes títulos: L'amore medico (El amor médico), de 1913; Gli amanti sposi (Los esposos amantes), compuesta hacia 1916 y estrenada en 1925; La veste di cielo (La vestidura celeste), de 1927; Sly, ovvero la leggenda del dormiente risvegliato (Sly, o la leyenda del durmiente despertado), de 1927; La vedova scaltra (1931); Il Campiello (1936); La dama boba, sobre texto de Lope de Vega, de 1939, y Gli dei a Tebe (Los dioses en Tebas), de 1943.

Compuso también música para orquesta: Serenata para cuerdas (1893); Kammersymphonie (Sinfonía de cámara), de 1901; Idilio-concertino para oboe, dos trompas y cuerda (1933); Suite-concertino para fagot, dos trompas y cuerda (1933); Divertimento (1937); Venezianische Suite (Suite veneciana), de 1936; Concierto para violín y orquesta (1946), su obra más importante en este campo, y Symphonia brevis (1947).

Interés despierta también su música de cámara, elegante y no exenta de intensidad expresiva, que sigue los modelos post-románticos alemanes, e incluye, entre otras obras, un Quinteto de cuerda (1894); tres Sonatas para violín y piano (1895, 1901, 1940); dos Tríos con piano (1897, 1900); un Quinteto con piano (1900), y un Cuarteto de cuerda (1940). Wolf-Ferrari compuso también música para piano, para canto y piano, y coral. En 1943 publicó un volumen de reflexiones: Consideraciones actuales sobre la música.

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