Xiandi

(Xiandi, Xian Di o Xian de Han) Emperador chino, último de la dinastía Han Oriental, nacido en el año 181 con el nombre de Liu Xie y fallecido en 234, que ascendió al trono imperial en el año 189 sucediendo en el mismo a su padre, el emperador Lingdi. Durante su reinado Xiandi asistió impotente a la desintegración del Imperio Han y su caída final frente a los "señores de la guerra" provinciales, inaugurándose una nueva época en la historia de China caracterizada por la existencia de varios Estados.


El emperador Xian de Han

Xiandi creció en una Corte corrupta dominada por las intrigas palaciegas y bajo la influencia de la emperatriz He, quien había mandado asesinar a su madre, la consorte Wang (año 181), con el fin de conservar su posición de privilegio.

Ante la debilidad de la autoridad central, el Imperio estaba sumido en esta época en continuas luchas internas, luchas que se generalizaron a la muerte del emperador Lingdi y provocaron que el joven heredero, de sólo ocho años, tuviera que huir de la capital, Luoyang, y permanecer oculto para evitar caer en manos de alguno de los ambiciosos "señores de la guerra".

Uno de los más poderosos, Cao Cao (Tsao Tsao), ofreció su protección a Xiandi (año 199), casó a su hija con el soberano e intentó imponer su autoridad en el resto del Imperio en nombre de la dinastía Han; sin embargo, tuvo que renunciar a esta empresa tras ser derrotado en una decisiva batalla (año 208), hecho que condujo al desmembramiento definitivo del Imperio en varios estados, los llamados "Tres Reinos".

Convertido en un auténtico títere en manos de su protector, Xiandi permaneció algún tiempo más como soberano oficial de China, hasta que finalmente fue obligado a renunciar al trono en el año 220 en favor de un hijo de Cao Cao, Cao Pi, que se convertiría en el emperador Wendi.