Zeuxis

(Siglos V-IV a.C.) Pintor griego. Se sabe que era natural de Heraclea, y de las dos ciudades griegas de este nombre, se supone que le vio nacer la del sur de Italia y no la del Ponto. En cualquier caso, pasó la mayor parte de su vida en Atenas, donde fue uno de los pintores más cotizados de su tiempo.


Zeuxis

En su Historia natural, el escritor romano Plinio el Viejo afirma que Zeuxis se formó junto a Neseo de Thasos y a Demófilo de Himera, y que comenzó a pintar en el cuarto año de la 95 Olimpiada (397 a.C.). Alcanzó tal fama entre sus contemporáneos que Plinio recuerda que llevaba en su capa el nombre bordado con letras de oro.

No queda ninguna obra suya, pero las fuentes antiguas lo describen como uno de los principales pintores griegos de todos los tiempos. Existen muchas anécdotas a propósito de sus facultades para el realismo. Una de ellas cuenta cómo, con motivo de una disputa con el también pintor Parraso, pintó unas uvas que engañaban a los gorriones.

Otra fábula, repetida hasta la saciedad durante el Renacimiento, cuenta que Zeuxis, para representar a Helena de Troya, rogó a las cinco doncellas más hermosas de la ciudad de Crotona que le permitieran pintar lo más bello de cada una de ellas. De esta manera inauguró un método para la creación de una belleza ideal que más tarde habría de convertirse en lugar común de la teoría estética. A partir de esta anécdota, Francisco Pacheco, maestro de Velázquez, explicó la importancia de este recurso en su célebre Arte de la Pintura.


Zeuxis y las cinco elegidas de Crotona
(óleo de Edwin Long, 1885)

Parece ser que estaba especializado en tablas más que en murales (todavía no se pintaba sobre lienzo). A diferencia de su rival Parrasio, cuyas pinturas se caracterizaron por un estilo lineal, Zeuxis desarrolló una técnica a base de luces y sombras para sugerir volumen y profundidad. Plinio constata que pintó "monocromos en blanco", expresión que se refiere a dibujos lineales sobre un fondo blanco o a pinturas blancas sobre fondo negro.

En opinión del autor griego Luciano, Zeuxis consideró la captación de los efectos lumínicos como su mayor descubrimiento. Por eso Luciano comenta, a propósito de la obra de Zeuxis La familia del centauro, que al maestro no le agradó la reacción del público, más interesado en su temática innovadora que en cuanto había de novedoso y artístico en el manejo de la luz, por lo que retiró esta obra de la sala en la que se exhibía. La tabla Zeus en su trono rodeado de todos los dioses era considerada, junto al retrato de Helena, como su obra maestra.

Zeuxis ejerció una enorme influencia en la pintura griega y romana de la antigüedad, aunque sus pinturas fueran criticadas por Aristóteles (a fines del siglo IV a.C.) por anteponer el pathos (la expresión dramática) al ethos (el carácter, la psicología de los personajes). A pesar de estas reservas, mantuvo alto su prestigio. Según la leyenda, Zeuxis murió de risa mientras estaba pintando a una vieja de aspecto cómico, y esta anécdota constituyó en ocasiones un modelo para posteriores autorretratos de artistas. Así, el pintor holandés Aert de Gelder (1645-1727) se pintó a sí mismo como Zeuxis (Autorretrato, 1685, Städelsches Kunstinstitut, Frankfurt). También el autorretrato de Rembrandt riéndose que se conseva en el Wallraf-Richartz-Museum de Colonia (hacia 1665) se ha interpretado de este mismo modo.

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