Anders Zorn

(Mora, 1860 - 1920) Pintor, escultor y grabador sueco. Es reconocido internacionalmente como el pintor más famoso de nacionalidad sueca. Debe su celebridad especialmente a sus retratos, tanto de la alta sociedad parisina de la segunda mitad de XIX, como de la familia real sueca o de varios presidentes de los Estados Unidos de América. También son destacables sus célebres desnudos realizados en Suecia y su obra gráfica, donde demostró una gran capacidad, en especial los grabados ejecutados con una técnica suelta que demuestra su gran manejo del dibujo.


Autorretrato de Anders Zorn (1915)

Era hijo natural de Grudd Anna Andersdotter y Leonhard Zorn; no llegó a conocer a su padre, que falleció en Helsinki en 1872. Criado por sus abuelos en Mora, inició sus estudios en 1872, en la escuela de Enköping. A los quince años, en 1875, se matriculó en la Real Academia de Arte de Estocolmo, estudios que finalizó brillantemente en 1880. Ese mismo año presentó en la Exposición de Estudiantes su obra Mañana, que le abrió las puertas de los círculos artísticos suecos. Inmediatamente se multiplicaron los encargos; especialmente se especializó en el retrato, sobre todo de niños.

Ese mismo año conoció a Emma Zorn, hija de una acaudalada familia con influencia en los círculos artísticos y culturales suecos, con la que contrajo matrimonio en otoño de 1885. Entre ambas fechas, Zorn viajó por el Reino Unido y por España, en esta última se interesó particularmente por la pintura de Velázquez y empezó a experimentar con los efectos lumínicos sobre el agua, una de las constantes de su obra futura. Durante el invierno de 1887, Anders y Emma realizaron un viaje de trascendental importancia para la obra del pintor sueco.

Este año y el siguiente permanecieron en St. Ives (Francia), y Anders presentó al Salón de 1888 Un pescador de St. Ives, obra adquirida por el estado francés, lo que hizo que el matrimonio Zorn se estableciera en la capital francesa durante ocho años, aunque no perdieron el contacto con su Suecia natal, donde pasaban todos los veranos. En la Feria Universal de 1889, Zorn consolidó su figura en el panorama artístico internacional; ese mismo año es nombrado caballero de la Legión de Honor francesa y es invitado a presentar su autorretrato en la Galería de los Uffizi en Florencia.

Es precisamente este género, el de los retratos, el que marcó definitivamente hasta 1896 su etapa parisina. Su experiencia en el retrato le sirvió para ser aceptado por las principales personalidades de la vida cultural del París de la primera mitad del XIX; destacan sus retratos de Antonin Proust (1888) o el de Coquelin Cadet (1889). En ellos, Zorn demuestra su capacidad para representar la psicología de sus personajes, en la que el estudio de la obra de su admirado Velázquez dejó su impronta. Con motivo de la Exposición Internacional de Columbia (1893), Zorn, a la sazón elegido superintendente de la delegación suiza en la exposición, realizó el primero de varios viajes a los Estados Unidos.

Estos viajes también le permitieron mostrar sus cualidades como pintor de retratos, y contar entre sus modelos con personalidades: Grover Cleveland y su esposa (1899), William Taft (1911) o Theodore Rooselvet, grabado realizado en 1905. Zorn viajó a los Estados Unidos de América en cinco ocasiones, la primera la ya citada de 1896 y el resto en los años 1898, 1900, 1903 y 1907. Por ello su obra está bien representada en las colecciones públicas estadounidenses, como los museos de San Luis o de Chicago.

En 1896 Anders y su esposa Emma regresaron a su ciudad natal de Mora, en cuya vida pública se implicaron profundamente ambos cónyuges. Emma se dedicó a la promoción de la lectura y su marido mostró su preocupación por la conservación del folklore musical sueco, en consonancia con las consignas del naturalismo, punto de referencia de su práctica plástica. Tras su definitivo establecimiento en Suecia, la obra de Zorn abarcó los temas de carácter popular, las escenas costumbristas que reflejan el carácter del pueblo sueco, también puso sus dotes de retratista al servicio de la familia real sueca, a varios de cuyos miembros retrató.

Si la obra al óleo de Zorn se caracterizó por la puesta en práctica de un naturalismo próximo al Impresionismo, pero sin llegar a adquirir la libertad formal que caracterizó a éste, su obra como grabador se resuelve en trazos sueltos, donde el sueco nos desveló sus cualidades de dibujante. Nos ha legado un total de 289 grabados, en los que la influencia de Rembrandt adquiere el mismo relieve que la de Velázquez en su práctica del óleo. Entre los retratos de personajes de su época podemos destacar los de Ernest Renan (1892), el del escultor francés Auguste Rodin (1906) y el de su compatriota, el dramaturgo August Strindberg (1910).

Realizó asimismo un gran número de acuarelas, especialmente durante sus primeros años de matrimonio, estimulado por Emma, su mujer, que jugó un papel importantísimo a lo largo de su vida. Entre otras, podemos destacar Vacaciones de Verano (1885) o su acuarela más famosa, Nuestro pan diario (1886). La parte de su obra que más se estima en su país son sus célebres desnudos, serie que inició durante su estancia en Francia, con obras como Outdoors (1888) o Las bañistas (1888).


Nuestro pan diario (1886)

Otra faceta en la que destacó el multidisciplinar artista sueco fue la escultura, de la que nos dejó obras de carácter naturalista en pequeño formato, como Baño matutino (1909), y de carácter público, como la Estatua de Gustav Vasa (1903). Tras su fallecimiento, Emma fundó el Museo Anders Zorn, en 1939; fundación que contiene una muestra representativa de los trabajos del artista sueco en todas sus facetas.

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