La guerra del fin del mundo

Publicada en 1981, La guerra del fin del mundo es la primera de las novelas del narrador peruano Mario Vargas Llosa que se sitúa fuera de su país natal (concretamente en el nordeste brasileño, a fines del siglo XIX), y relata la sublevación milenarista de la región de Canudos, tema que ya había sido tratado en el libro Los sertones del escritor brasileño Euclides da Cunha, con quien Vargas Llosa reconoce estar en deuda.


Mario Vargas Llosa

Las masas de los campesinos pobres de aquella región, hartas del ninguneo de que han sido víctimas por las diferentes clases y estamentos de la sociedad brasileña, se suman al movimiento milenarista liderado por el santón Antonio Conselheiro, figura mesiánica en la que confluyen la reivindicación revolucionaria y el fanatismo religioso. La sublevación de Canudos, movimiento a la vez religioso y popular, comienza con una serie de pequeños núcleos organizados por Antonio Conselheiro, y va creciendo imparable hasta convertirse en un gran movimiento de reivindicación que reúne todas las contradicciones de la sociedad brasileña de la época.

Conselheiro intenta erigir en Canudos una sociedad fundada sobre nuevas reglas, sobre una base humanista y religiosa; es un mundo nuevo y a la vez autosuficiente, una utopía en medio de la pobreza de una vasta región brasileña. Pero el sueño utópico de Canudos es visto de forma equívoca por cada uno de los bandos en pugna. Los republicanos ven en los yagunzos, campesinos armados del nordeste del Brasil, reunidos alrededor de la figura del Conselheiro, a un instrumento de la aristocracia, mientras que los propios yagunzos creen que al enfrentarse a la República luchan contra el mal.

El fanatismo de unos y otros actúa como un gran espejismo, en lo que constituye un símbolo de la tragedia de la historia americana. Finalmente, las tropas republicanas cercan el microuniverso utópico de Canudos y se produce una guerra devastadora ("la guerra del fin del mundo") que lo destruye por completo.