Néstor Basterretxea

(Néstor Basterretxea o Basterrechea Arzadun; Bermeo, 1924 - Fuenterrabía, 2014) Escultor y pintor español. En 1936 se exilió junto con su familia a Francia. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, tras un largo viaje, la familia Basterretxea llegó a Buenos Aires, donde se instaló como otros muchos refugiados españoles.


Néstor Basterretxea

En 1952, con 28 años, regresó a España en viaje de bodas y ganó el concurso para la realización de las pinturas murales de la cripta de la basílica de Arántzazu, en Oñate; eran más de quinientos metros cuadrados de obra repartidos en dieciocho murales. Allí entró en contacto con el escultor Jorge Oteiza. Tras un año de trabajo, cuando ya había elaborado once murales, los franciscanos de la basílica borraron en una noche su obra, por considerarla inadecuada.

A finales de la década de los cincuenta formó parte de los grupos de vanguardia más importantes del campo creativo español: el Equipo 57 y el grupo Gaur, con Jorge Oteiza, Eduardo Chillida, Agustín Ibarrola, Remigio Mendiburu, Ruiz Balerdi, Amable Arias o José Antonio Sistiaga, entre otros. A partir de 1963, y durante diez años, Néstor Basterretxea desarrolló su trabajo en el campo del diseño industrial, sobre todo en la decoración de hoteles y diseño de muebles. También practicó la fotografía experimental e hizo una exposición en Bilbao en 1969.

En los años setenta se produjo en él una concienciación del problema vasco y empezó a expresar la idea vasca con el uso de viejas vigas de madera de roble para sus esculturas. En 1982 una escultura suya, que representaba un árbol de siete ramas, resultó ganadora en el concurso de ideas convocado por el Parlamento vasco para presidir el hemiciclo. En septiembre de 1987 realizó su primera exposición individual en Madrid, en el Museo Español de Arte Contemporáneo. La antología, que constaba de ciento cuarenta piezas (entre esculturas, pinturas, dibujos y collages), recogía distintas épocas de su actividad.

El 21 de diciembre de 1988 se inauguró su obra Paloma por la Paz, de siete metros de alto por nueve de ancho, que se instaló en el paseo de Zurriola de San Sebastián, cerca del estadio de Anoeta. Otra escultura suya, Monumento al pastor vasco, se encuentra instalada en la localidad de Reno (en el estado norteamericano de Atlanta) desde agosto de 1989. Para realizar este monumento, primera escultura sobre Euskadi en Estados Unidos, fue seleccionado entre treinta artistas internacionales.

Se encargó de la decoración de la vela de ciento cincuenta metros cuadrados del velero "Gipuzkoa", que dio la vuelta al mundo entre diciembre de 1990 y noviembre de 1992. En 1993 realizó una escultura de hormigón de sesenta metros para el muro de contención de la presa de Arriarán de Beasain, en Guipúzcoa. Ese año, después de viajar a Yugoslavia, Néstor Basterretxea cedió algunas de sus obras, realizadas a partir de fotografías de prensa, para recaudar fondos para la infancia y los medios de comunicación de Bosnia-Herzegovina. Otra escultura suya fue inaugurada en noviembre de 1997 en Buenos Aires por el lehendakari José Antonio Ardanza, como contribución de los vascos de Argentina a la capital.

Algunas de sus esculturas se entregan en algunos premios, como son los casos del Apolo de oro a la Lírica (premio que se concede desde 1990 en Bilbao) o el Premio a la Promoción Turística del gobierno vasco. Además de la escultura y la pintura, Néstor Basterretxea también cultivó el cine, al que definió como "un mural de tres kilómetros". Así nacieron los cortometrajes Operación H (1963), Pelotari (1964) y Alquézar, retablo de pasión (1965), estos dos últimos dirigidos junto con Fernando Larruquert, al igual que el largometraje Ama Lur - Tierra Madre (1966), una hermosa visión del paisaje y los hombres vascos. También es autor de varios documentales y de una serie sobre las culturas prehispánicas.

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