Beatriz de Holanda

(Beatriz Guillermina Armgard de Orange-Nassau y de Lippe-Biesterfeld; Soestdjik, 1938) Reina de los Países Bajos (1980-2013). Primogénita de la reina Juliana de Holanda y del príncipe Bernardo de Lippe-Biesterfeld, fue la tercera soberana consecutiva de su país y la cuarta mujer que desempeñó la más alta magistratura de los Países Bajos. Era biznieta de Emma, regente durante 10 años, nieta de Guillermina e hija de Juliana, que abdicó a su favor a los 82 años.


Beatriz de Holanda y Claus von Amsberg

A comienzos de la Segunda Guerra Mundial marchó con su familia al exilio en Canadá, alternando durante la guerra estancias en Canadá e Inglaterra. A su mayoría de edad, como futura reina de su país, Beatriz fue nombrada miembro del Consejo de Estado, comenzando a prepararse para las obligaciones establecidas en la Real Constitución holandesa. Realizó labores diplomáticas en viajes a las posesiones antillanas, Indonesia y Estados Unidos de América.

La princesa Beatriz de Holanda cursó estudios en la Nueva Escuela de Baarn y en la Universidad de Leiden, mostrando especial predisposición para la sociología, la psicología y el derecho y graduándose en 1961. El 2 de marzo 1966 se casó con Claus von Amsberg, diplomático alemán y ex oficial del ejército alemán y de las Juventudes Hitlerianas, que se convirtió en su principal consejero y hombre de relaciones públicas y con quien tuvo tres hijos: Guillermo Alejandro, Juan Friso y Constantino.

La boda fue muy criticada en los medios políticos y populares de un país muy sensibilizado desde la ocupación alemana. El 30 de abril de 1980 Beatriz Guillermina Armgard fue coronada como Beatriz I de los Países Bajos, después de la abdicación de su madre tras varios escándalos sobre su vida íntima y sobre la implicación de su marido, el príncipe Bernardo, en el escándalo financiero de la Lockheed.

Doctorada en filosofía y letras, aficionada a la escultura y de carácter temperamental, la reina Beatriz asumió el trono con la promesa de comprometerse con los problemas sociales de su país. Con una fortuna superior a la de la casa real británica, pero puntual en el pago de sus impuestos y decidida inversora en la industria holandesa, es una figura admirada por sus súbditos. En 2013 abdicó en favor de su hijo Guillermo Alejandro.