Max Beckmann

(Leipzig, 1884 - Nueva York, 1950) Pintor alemán adscrito a la «Nueva Objetividad». Durante su infancia asistió a distintas escuelas debido a las sucesivas mudanzas familiares y no llegó a terminar sus estudios primarios. En 1899 fue rechazado en la Academia de Dresde. Admitido al año siguiente en la Escuela de Arte de Weimar, aprendió allí la técnica de preparación del lienzo al carbón que utilizaría posteriormente. En 1903 y 1904 vivió en París; la pintura de Cézanne le impresionó entonces vivamente.


Max Beckmann

Desde su primer autorretrato conocido de 1897, Max Beckmann desarrolló interés por los paisajes costeros y las marinas que empezó a pintar en 1904, cuando vivía al borde del mar. En 1906 obtuvo una beca para la Villa Romana de Florencia y posteriormente se estableció en Berlín. En esos años expuso en Alemania y en el extranjero; su primera retrospectiva tuvo lugar en la galería de Paul Cassirer de Berlín, en 1913.

En 1912 protagonizó una controversia con Franz Marc en el periódico Pan, en la que atacó al arte abstracto, y al año siguiente lideró la salida de numerosos artistas de la Secession berlinesa, para fundar la Secession Libre en 1914. Hasta 1913 su estilo es académico, pero las experiencias de la guerra le inclinan a la investigación de la realidad interior; en su Autorretrato con bufanda roja (1917), Beckman aparece perseguido y ansioso. Afloró entonces la influencia de Edvard Munch; en dos cuadros de 1917, el Descendimiento de la Cruz y Cristo y la adúltera, Beckmann encuentra una expresión personal enraizada en Matthias Grünewald, el Bosco y Brueghel, aunque las formas y la delimitación del espacio le deben mucho al cubismo.

En la Primera Guerra Mundial sirvió como enfermero voluntario; su experiencia en el frente le condujo a una crisis nerviosa, y finalmente fue enviado a Frankfurt, donde permanecería desde 1915. Su inacabada Resurrección (1916-1918) supuso un cambio de dirección; Beckmann abandona el impasto de sus trabajos de preguerra por una aplicación uniforme del color, que sin embargo modela el volumen en ausencia de las lineas negras de contorno típicas de su trabajo posterior. En esta obra trató de unir sus intensas visiones inmediatas de los años de la guerra con sus fórmulas académicas anteriores, y aunque la obra no le satisfizo, le sirvió para liberarse de su pasado académico.

La perspectiva forzada, con frecuencia con efectos distorsionantes, caracteriza sus interiores y paisajes urbanos, los cuales, junto con sus naturalezas muertas, retratos, mascaradas y escenas de circo, componen los temas dominantes de este período. En 1919 declinó la invitación de la Escuela de Arte de Weimar para dirigir la clase de dibujo y pintura del natural. Durante los años veinte, aunque carecía de orientación política, Max Beckmann respondió a la violencia y la crueldad de la guerra pintando dramáticas escenas de tortura y brutalidad. Las figuras de color pálido y repulsivo se retuercen y distorsionan en un espacio comprimido, como en una representación tardía de las torturas medievales de los condenados; el horror se acentúa por el cuidado en la representación de los detalles. Estos trabajos fueron precursores del movimiento artístico denominado «Nueva Objetividad».

Entre 1929 y 1932 vivió en París; fue cesado de su puesto académico (en la Escuela Estatal de Artes y Oficios de Frankfurt) por los nazis en 1933, que incluyeron diez cuadros y numerosos dibujos suyos en la exposición Arte Degenerado en Munich en 1937. A consecuencia de estos acontecimientos abandonó Alemania y se trasladó a Amsterdam. Tras la guerra recibió invitaciones para dar clases en Munich, Darmstad y Berlín, pero sólo en 1947 aceptó la de la Escuela de Arte de la Universidad de Washington. Desde septiembre de 1949 fue profesor de la escuela de arte del Museo de Brooklyn, en Nueva York, donde falleció el 27 de diciembre de 1950.