Franz Brentano

(Marienberg, actual Alemania, 1838 - Zurich, 1917) Filósofo alemán. Se ordenó sacerdote católico en 1864, estado que abandonó diez años más tarde, en 1873. Investigó las cuestiones metafísicas mediante un análisis lógico-lingüístico, con lo que se distinguió tanto de los empiristas ingleses como del kantismo académico. Sus estudios en el campo de la psicología introdujeron el concepto de «intencionalidad», que tendría una influencia directa en Husserl, según el cual los fenómenos de la conciencia se distinguen por tener un contenido, es decir, por «referirse» a algún objeto. Definió a su vez la «existencia intencional», que corresponde, por ejemplo, a los colores o los sonidos. Entre sus obras cabe destacar De la múltiple significación del ser según Aristóteles (1862), El origen del conocimiento moral (1889) y Aristóteles y su cosmovisión (1911).


Franz Brentano

Miembro de una familia de literatos e intelectuales, Franz Brentano se encaminó bien pronto por el camino de los estudios, con una acentuada predilección por la filosofía. Sinceramente católico, vistió en 1864 el hábito talar; mientras tanto, había estudiado filosofía en Berlín y en Munich. Su ideal ético-religioso fue el de un catolicismo liberal, ideal que después de la definición del dogma de la infalibilidad del papa (1870) y de la rígida posición adoptada por la Iglesia le llevó a una crisis de conciencia que culminaría (en 1873) con el abandono del hábito sacerdotal.

Paralelamente, sus estudios filosóficos derivaron hacia Aristóteles, si bien el suyo fue un aristotelismo moderno, francamente empírico en su planteamiento y en sus métodos. Dedicó a la filosofía de Aristóteles numerosos trabajos, entre los cuales cabe citar De la múltiple significación del ser según Aristóteles (1862) y La doctrina aristotélica en el origen del espíritu humano (1911). En 1866 inicia, como profesor auxiliar, su carrera de profesorado universitario; en 1873 es nombrado para la Universidad de Würzburgo, donde su posición llega a hacerse difícil; llamado en 1874 a Viena, comienza allí el período más fecundo y feliz de su enseñanza. La novedad del planteamiento de los problemas psicológicos y éticos le dio mucha fama y le permitió fundar una escuela en la que se distinguieron especialmente Krause y Husserl.

De 1874 es la edición de su obra maestra: Psicología desde el punto de vista empírico, cuyo núcleo teorético sería expuesto años más tarde (1911) por el propio autor en la Clasificación de los fenómenos psíquicos. Aceptando el punto de vista aristotélico, conocido a fondo por el autor, la obra clasifica los fenómenos psíquicos según la diferente manera como se refieren al objeto. Brentano acepta la división en tres clases: representaciones, juicios y relaciones afectivas (interés, amor). Se preocupa de defender esta distinción particularmente contra todos los que no quieren ver entre representación y juicio ninguna diferencia real. La representación quiere decir simplemente estar presente en la conciencia; el juicio, tener por verdadero o por falso el objeto de la representación.

La muy difundida opinión de que el juicio consiste en reunir o en separar en el campo de nuestras representaciones, esto es, que el juicio sea un pensar que pone en relación dos objetos, es criticada por el autor, mostrando que la reunión de sujeto y predicado no es requisito necesario al juicio. Esto lo prueba reduciendo los enunciados categóricos a proposiciones existenciales. Así, pues, la proposición categórica "todos los hombres son mortales" tiene el mismo sentido que la proposición existencial "no existe ningún hombre inmortal". Aun insistiendo en la necesaria unidad de todos nuestros fenómenos psíquicos, asigna a la representación el primer puesto, el segundo al juicio y el tercero al sentimiento-voluntad, oponiéndose conscientemente a la tendencia voluntarista de la psicología moderna.

En el apéndice a la traducción italiana de este libro, tomando de nuevo un motivo desarrollado ya en la Psicología desde el punto de vista empírico (1874), define la característica de toda actividad psíquica como la referencia a algo como objeto. "Pero no es necesario que exista el objeto de mi pensamiento, sino que, en el caso de una negación, se excluye expresamente el que exista; el único término necesario de la relación psíquica es el pensador". De aquí sale clara la posición fundamental neokantiana de Brentano (a pesar de que se mantenga opuesto a corrientes todavía más próximas a Kant): espera poder hallar, en una descripción de los fenómenos psíquicos concebidos como pura descripción de la actividad del sujeto, la certeza absoluta sobre la cual fundar la objetividad del saber. Por eso se llama "psicologismo" a aquella corriente que tuvo su punto de partida en el pensamiento de Franz Brentano.

Pese a la fecundidad y relativa tranquilidad de sus primeros años en Viena, las disputas político-religiosas de Brentano con la opinión y las autoridades y las polémicas filosóficas con los estudiantes y ex alumnos acabaron amargando su enseñanza; así, en 1880 abandonó la cátedra y prosiguió su actividad de profesor libre hasta 1895, año en que se ausentó para siempre de Austria diciéndole adiós en un célebre trabajo: Mis últimos votos para Austria (1895). Desde entonces vivió casi siempre en Florencia, donde había encontrado estimación y afecto en el grupo que se reunía en torno a Giovanni Papini, Giovanni Vailati y Mario Calderoni en la revista Leonardo.

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