Alexéi Alexéievich Brusílov

(Alexéi Alexéievich o Alekséi Alekséievich Brusílov; Tiflis, 1853 - Moscú, 1926) Militar ruso, considerado uno de los mejores generales de la I Guerra Mundial. Entrenado para el ejército, entre 1877 y 1878 luchó en la Guerra Ruso-Turca. Ascendido en 1906 a comandante general, durante la I Guerra Mundial sus fuerzas invadieron Galitzia (Polonia); posteriormente, fue nombrado jefe del Octavo Ejército Ruso en el frente de los Cárpatos.


Alexéi Brusílov

Entre junio y septiembre de 1916 lanzó la «ofensiva Brusílov» sobre cuatrocientos kilómetros del frente oriental; tal ofensiva llegó hasta la frontera de Rumania (que decidió por ello entrar en guerra junto a los Aliados), ocupó 40.000 kilómetros cuadrados de territorio y conllevó la captura 420.000 prisioneros. Esta campaña sentó un precedente en la eficiencia y preparación militar y sirvió de modelo para el resto de los ejércitos. Sin hacer alarde de su graduación (era general), hacía frecuentes visitas a la primera línea de batalla y dirigía las tácticas militares personalmente, algo insólito entre los mandos militares de la época. Su táctica se centraba en el factor sorpresa y en la dispersión de las reservas enemigas mediante abundantes acometidas, en lugar de centrar su ataque en un punto.

Tras la abdicación del zar, el nuevo dirigente ruso, Alexander Kerensky, lo ascendió a jefe de todos los ejércitos rusos, pero ante el fracaso de la «ofensiva Kerensky» (julio de 1917) fue relevado y substituido por el general Lavr Kornilov. Se retiró del mundo militar en noviembre, tras la revolución bolchevique. Aunque no se consideró comunista, en 1920 participó en un consejo de generales que colaboraba en la organización del Ejército Rojo. Su desprecio por el zar y por algunos de sus oficiales quedó reflejado en sus memorias Cuaderno de un soldado.