Enrico Caruso

(Nápoles, 1873 - id., 1921) Tenor italiano considerado el mejor de su época y uno de los más grandes de la historia. Enrico Caruso debutó en su ciudad natal en 1894, aunque fue en Milán donde obtuvo su primer gran éxito en 1898 con la interpretación de la ópera Fedora, de Umberto Giordano.


Enrico Caruso

Sus giras le llevaron por todo el mundo, con actuaciones en San Petersburgo, Roma, Lisboa y Montecarlo, donde destacó en su magnífica interpretación de La bohème de Giacomo Puccini, acompañado por la soprano australiana Nellie Melba. Con su fama ya firmemente afianzada, debutó en 1902 en el Covent Garden de Londres con Rigoletto de Verdi, ópera que también interpretó en el Metropolitan Opera House de Nueva York en 1903, con un extraordinario éxito. La belleza y fuerza de su voz le ganó al público del Metropolitan.

Su carácter alegre y extrovertido, su talento dramático en el escenario y una voz de tenor casi perfecta, con una potencia soberbia, hicieron de él uno de los tenores más aclamados de la historia y el mejor pagado de su tiempo. Contribuyó grandemente a su popularidad la difusión a través del fonógrafo de sus interpretaciones (Enrico Caruso fue el primer tenor que efectuó grabaciones), lo cual supuso el inicio de un nuevo fenómeno de masificación de la música.

Su amplio repertorio operístico incluía más de cuarenta obras, en su mayoría italianas; entre las óperas que interpretó figuran, además de las citadas, Adriana Lecouvreur, del italiano Francesco Cilea, y La fanciulla del West de Puccini. Su interpretación de Canio en Pagliacci, de Ruggero Leoncavallo, fue especialmente memorable. Cantó por última vez el 24 de diciembre de 1920 en Nueva York, en el Metropolitan Opera House. Treinta años después, el cineasta estadounidense Richard Thorpe llevó su vida a la gran pantalla; correspondió al actor Mario Lanza encarnar al tenor italiano en El gran Caruso (1951).

Al navegar por este sitio, aceptas el uso de cookies y los anuncios personalizados Entendido Más información