Álvaro Cunqueiro

(Mondoñedo, 1911 - Vigo, 1981) Escritor, poeta y periodista español en lenguas castellana y gallega cuya obra se inserta en las tendencias renovadoras de la literatura española de posguerra; por la calidad de su producción, ocupa una posición prominente entre los mejores narradores gallegos del periodo, junto a figuras como Eduardo Blanco Amor, Rafael Dieste, Ánxel Fole y Xosé Neira Vilas. Hombre de gran cultura y sensibilidad, Álvaro Cunqueiro trabajó como periodista en los diarios ABC y El Faro de Vigo, de los cuales fue subdirector y director, respectivamente.


Álvaro Cunqueiro

Su producción poética se caracterizó inicialmente por su contacto con la corriente surrealista, pero no tardó en buscar un soporte constructivo en las métricas de la antigua poesía gallega para dar forma a contenidos contemporáneos, en los que prevalecen su fino sentido del humor y la exaltación de los aspectos gozosos de la vida.

Luego se decantó hacia la narrativa, con colecciones de cuentos líricos que recogería en Flores del año mil y pico de ave (1968). En 1950 publica en gallego Las crónicas del Sochantre (en castellano, en 1959), que inicia un ciclo de narrativa fantástica: un insólito mundo poblado de fantasmas, sortilegios medievales y una erudición que, como en el caso de Jorge Luis Borges, induce a la fábula y es soporte de la imaginación. También en gallego siguieron Cuando el viejo Simbad vuelva a las islas (1951; en castellano en 1962) y Merlín y familia (1955; en castellano en 1957).

Su obra novelesca es copiosa y se desplaza por ámbitos geográficos y cronológicos lejanos, de Grecia a la materia de Bretaña y a las Mil y una noches, pero con resonancias también de su Galicia natal. Se prolonga en títulos de importancia como Las mocedades de Ulises (1960) y Un hombre que se parecía a Orestes (1968), que obtuvo el premio Nadal. Vida y fugas de Fanto Fantini della Gherardesca (1973) se sitúa en la Italia del siglo XV, y Tertulia de boticas y escuela de curanderos (1976) es una recreación del misterioso mundo de la farmacopea.

Su gran dominio del lenguaje y su notable erudición le permitieron transitar por el filo de la realidad y la fantasía, y de este modo situar a sus personajes en una atmósfera original hegemonizada por la imaginación. La revalorización de ésta en su narrativa fue uno de sus principales aportes a partir de la década del sesenta, cuando el realismo y la novela social mostraban signos de evidente agotamiento en el ámbito español.

Para Álvaro Cunqueiro se hizo necesario no tanto cambiar los asuntos que trataba como la actitud creadora; merced al empuje de la novelística hispanoamericana y, sobre todo, a la influencia de autores como Jorge Luis Borges, la fantasía tomó carta de naturaleza en su narrativa, en la que, además, el humor también actuó como original elemento innovador. De este modo creó sobre el real un mundo poético con su propia geografía íntima, en cuyo mapa los personajes podían hallar "retazos de su perdida felicidad".

Esta actitud artística se hizo extensiva a sus crónicas periodísticas recopiladas en varios libros, entre los cuales destacan La cocina cristiana de Occidente, Fábulas y leyendas de la mar, Tesoros y otras magias, Viajes imaginarios y reales y La bella del dragón.

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