Jaap De Hoop Scheffer

(Amsterdam, 1948) Político y diplomático holandés. Jakob Gijsbert (Jaap) de Hoop Scheffer nació en Amsterdam el 3 de abril de 1948, en el seno de una familia de tradición diplomática. Tras estudiar derecho en la Universidad de Leiden, en la que se licenció en 1974, cumplió dos años de servicio militar en la Real Fuerza Aérea, y en 1976 ingresó en el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Su primer destino fue la embajada en Accra (Ghana) y su carrera cobró nuevos vuelos cuando en 1978 fue destinado a la secretaría de la delegación permanente de los Países Bajos en la OTAN, en Bruselas, y participó en el Comité de Planes de Defensa, el máximo órgano de la planificación militar, donde se familiarizó con los intríngulis diplomáticos y militares de la Alianza.

Intensa actividad política

En 1980 regresó a La Haya, y durante seis años fue secretario privado de cuatro sucesivos ministros de Asuntos Exteriores (Van der Klaauw, Van der Stoel, Van Agt y Van den Broek) hasta 1986. Militó en su juventud en el partido Democraten 66 (D66, Democracia 66), de orientación liberal progresista, pero en 1982 pasó a la conservadora Christen Democratisch Appel (CDA, Alianza Cristiano Demócrata), por la que fue elegido diputado en la Cámara Baja del Parlamento en 1986. De 1989 a 1994 presidió el Comité Permanente parlamentario sobre Cooperación al Desarrollo.


Jaap De Hoop

En la oposición desde 1994, fue portavoz de Asuntos Exteriores (incluida la política de asilo y refugiados), jefe del grupo parlamentario y líder de la delegación de la CDA en la Cámara Alta. Asumió la dirección del partido en marzo de 1997. Durante esos años de intensa actividad política siguió en contacto con los problemas diplomáticos como miembro de las asambleas del Consejo de Europa, de la Unión Europea Occidental (UEO) y de la OTAN y fue portavoz de la UEO durante la crisis de la invasión de Kuwait por Iraq y la guerra del golfo Pérsico (1990-1991).

Jefe de la diplomacia holandesa

Encabezó la lista de la CDA en las elecciones generales del 6 de mayo de 1998, pero los malos resultados (18,4 % de los votos y 28 diputados), los peores desde la fundación del partido a mediados de la década de los setenta, debilitaron su posición. En octubre de 2001 tuvo que ceder la dirección de la CDA a Jan Peter Balkenende, que en las elecciones generales del 15 de mayo de 2002 recuperó la primacía y obtuvo el 28 % de los sufragios (43 escaños en la Cámara Baja).

El 22 de julio de 2002, Balkenende formó un gobierno de coalición con la Lista Pim Fortuyn (LPF) y los liberal-conservadores del Volkspartij voor Vrijheid en Democratie (VVD, Partido Popular por la Libertad y la Democracia). De Hopp Scheffer fue designado ministro de Asuntos Exteriores, cargo que retuvo tras las elecciones anticipadas del 22 de enero de 2003, en las que su partido volvió a ser la fuerza más votada. Por corresponder la presidencia a los Países Bajos, estuvo al frente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) desde el 1 de enero de 2003 hasta el 3 de diciembre del mismo año.

Jefe de la diplomacia holandesa y en sintonía con el primer ministro, De Hoop Scheffer defendió una posición muy próxima a la de Estados Unidos y Gran Bretaña, favorable a la intervención militar contra Saddam Hussein, durante la crisis que sacudió a la OTAN y la Unión Europea en los meses que precedieron a la guerra de Iraq.

Aunque el gobierno holandés mantuvo una calculada ambigüedad, mediante la fórmula «Apoyo político pero no militar», su actitud suscitó airadas protestas de una opinión pública radicalmente opuesta a la invasión de Iraq. Terminada la contienda, los Países Bajos decidieron enviar a Iraq un contingente de 1.100 soldados que se desplegaron en la región sudeste (provincia de Al Muthanna) bajo mando británico.

No cabe duda de que el respaldo a Washington y Londres propulsó la carrera internacional de De Hoop Scheffer tan pronto como se planteó la necesidad de sustituir al británico George Robertson, que se negó a prorrogar su mandato como secretario general de la OTAN. Su habilidad diplomática y su experiencia en los asuntos europeos y atlánticos resultaron decisivas para persuadir a los aliados europeos (Francia, Alemania y Bélgica) que le reprochaban su claro alineamiento con las tesis anglosajonas en la crisis de Iraq.

Una norma no escrita prescribe que el secretario general de la Alianza debe ser europeo o canadiense, para compensar que el mando militar recae siempre en un general estadounidense. Las candidaturas del socialista portugués António Vitorino, comisario de Justicia e Interior de la Unión Europea, y del ministro canadiense John Manley, ambos muy reticentes a la intervención en Iraq, pronto fueron descartadas ante el firme apoyo de Washington, Londres, Madrid y Roma a favor del ministro holandés. El 22 de septiembre, los embajadores de los 19 Estados miembros del Consejo Atlántico alcanzaron el consenso para nombrar al nuevo secretario general, el undécimo en la historia de la Alianza.

Secretario general de la OTAN

Nada más tomar posesión, De Hoop Scheffer insistió en que la prioridad de la OTAN se encontraba en Afganistán, un país alejado geográficamente del ámbito de intervención previsto en el tratado fundacional, en el que ejercía el mando de la Fuerza Internacional de Asistencia y Seguridad (ISAF). «No nos podemos permitir un fracaso en Afganistán», advirtió en su primera comparecencia ante la prensa en la sede de Bruselas. Abogó por una mayor implicación en Iraq, donde la OTAN venía aportando su cooperación logística a la división en que se integraba la brigada española.

De Hoop Scheffer suele presentarse como «un europeo atlantista», que pretende reparar y consolidar los puentes entre ambas orillas del Atlántico, insistiendo en que sus dos vocaciones y preocupaciones, europea y atlántica, «son paralelas y no contradictorias».

Considera que la nueva OTAN tiene por misión preservar la seguridad en todo el mundo y niega rotundamente que se haya transformado en un club político encargado de promover la visión geoestratégica de Estados Unidos, pero defiende las misiones extraeuropeas de la Alianza. En cuanto a la controversia de los medios, sostiene: «La Alianza Atlántica dispone de una estructura militar integrada que es única en el mundo, mientras que la Unión Europea tiene capacidades militares muy limitadas».

El nuevo secretario general realizó su primer viaje oficial a Pristina (Kosovo) y Sarajevo (Bosnia-Herzegovina) para visitar a las tropas de la OTAN allí destacadas y se entrevistó con las autoridades locales (15-16 de enero de 2004), a las que instó al entendimiento con los adversarios, el respeto de los derechos humanos y la consolidación de la democracia y sus valores.

Entre sus tareas más urgentes se encuentran las de favorecer la integración de los siete nuevos Estados miembros (Rumanía, Bulgaria, Eslovenia, Eslovaquia, Estonia, Letonia y Lituania), que ingresaron oficialmente en la OTAN en una ceremonia celebrada en Washington el 29 de marzo de 2004.

De Hoop Scheffer fue presidente de la Comisión Atlántica y miembro del consejo de la Fundación para las Relaciones Interétnicas, organismo consultivo del Alto Comisionado de la OSCE para las Minorías Nacionales. También fue consejero del Instituto de Educación Superior Profesional de la Universidad de Leiden y miembro del comité directivo de la Federación Holandesa de Empresarios Cristianos.

Está casado con Jeannine de Hoop Scheffer-van Oorschot, profesora de francés, con la que tiene dos hijas. Políglota, habla con facilidad francés, inglés y alemán. Asiste a misa todos los domingos. En su juventud fue corredor de maratón, deporte que sigue practicando.