Karl Dönitz

(Karl Dönitz o Doenitz; Grünau, 1891 - Hamburgo, 1980) Almirante alemán. En 1910 ingresó en la marina del Imperio alemán, en la que sirvió como oficial de submarino durante la Primera Guerra Mundial. Especializado en submarinos, con el ascenso de Hitler al poder participó activamente en la construcción de la nueva flota submarina alemana. Mandó como teniente de navío un submarino que llegó a hacerse famoso en el Mediterráneo, y ascendió a almirante por su éxito en las primeras campañas navales durante la Segunda Guerra Mundial.


Karl Dönitz

Como general de la armada alemana, entrenó a la recién creada flota de submarinos para nuevas tácticas. A pesar de contar con pocos efectivos, hundió más de dos millones de toneladas de barcos aliados en 1940, y dos años después, libre de restricciones, más de seis millones de toneladas. La defensa aliada mejoró sus sistemas de localización submarina y consiguió reducir las bajas a setecientas mil toneladas en 1944.

Karl Dönitz respondió con innovaciones sorprendentes, que estuvieron preparadas en 1945, cuando ya era demasiado tarde. En 1944 fue nombrado Comandante en Jefe de la Marina y Gran Almirante. En el último periodo del Reich se hizo cargo de todas las fuerzas del norte, y Hitler, en su testamento, le nombró Presidente del Reich y Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas.

En 1945 fue detenido por los aliados y el Tribunal Internacional de Núremberg lo condenó a diez años de prisión. Se retiró después a Schleswig, donde escribió sus memorias (Diez años y veinte días, 1958, y Mi agitada vida, 1968). Su maestría táctica tuvo como consecuencias la consideración del submarino como arma vital en la guerra marítima moderna y el rápido desarrollo, en parte gracias al material capturado, de la flota submarina soviética durante la guerra fría.