Enrique IV el Impotente

(Valladolid, 1425 - Madrid, 1474) Rey de Castilla (1454-1474). Sucedió a su padre, Juan II. Desde 1440 tomó parte en las luchas nobiliarias castellanas, igual en contra que a favor de Álvaro de Luna. Repudió por estéril a su esposa, Blanca de Navarra, y se casó de nuevo con Juana de Portugal, con quien tuvo a Juana (1462), cuya paternidad se atribuyó a Beltrán de la Cueva, privado del rey.


Enrique IV de Castilla

La nobleza pregonó abiertamente la ilegitimidad de Juana, conocida desde entonces como Juana la Beltraneja, sin que Enrique IV de Castilla, de carácter débil, supiera oponerse. En 1465 (farsa de Ávila), la nobleza depuso en efigie al rey, proclamando sucesor a su hermano Alfonso. Cuando finalmente presentó oposición, los rebeldes fueron vencidos en Olmedo (1467).

Muerto Alfonso, Enrique IV de Castilla declaró heredera a la infanta Isabel (Tratado de Toros de Guisando), pero tras la boda en 1469 de Isabel (la futura reina de Castilla Isabel la Católica) con Fernando II de Aragón, Enrique IV revocó su decisión (1470), declarando hija legítima a Juana la Beltraneja. A su muerte la cuestión sucesoria aún no había quedado dirimida.

Al navegar por este sitio, aceptas el uso de cookies y los anuncios personalizados Entendido Más información