Josep Feliu i Codina

(Josep o José Feliu y Codina; Barcelona, 1847 - Madrid, 1897) Escritor español en lengua catalana y castellana. Colaborador de varios periódicos barceloneses, fundó y dirigió los semanarios La Pubilla (1867) y Lo Nunci (1877) y el diario La Jornada. Cultivó el género dramático (Un mosquito de árbol, 1866; La sirena, 1882). En Madrid, fue director de La Iberia y obtuvo sus mayores éxitos con dramas costumbristas y regionales en castellano y con zarzuelas como La Dolores, con música de Bretón.


Josep Feliu i Codina

Josep Feliu i Codina se graduó en leyes en 1867 en la Universidad de Barcelona y perteneció al grupo de escritores satírico-políticos que, antes y después de la revolución de septiembre, lucharon con ironía en los periódicos de Cataluña contra el arcaísmo y la afición a lo extranjero. En sus colaboraciones periodísticas se reveló escritor brillante, agudo y sobrio. Dirigió o fue redactor de semanarios en lengua catalana (La Pubilla, Un tros de paper) y en este mismo idioma compuso novelas y dramas (La filla del marxant, La barretina). Fue uno de los fundadores del teatro catalán y desempeñó cargos públicos y culturales.

En 1886 se trasladó a Madrid y allí, sin abandonar el periodismo activo, se dedicó intensamente al teatro, para el cual escribió en castellano obras de sincero realismo en las que representa la vida popular española. Considerado discípulo de José Echegaray, cultivó un teatro costumbrista basado en elementos regionales y pintorescos y empleó con acierto su mismo tono y similares recursos técnicos para tratar temas rurales escenificados en diversos ambientes regionales. Varias de sus piezas fueron convertidas en zarzuelas.

Sus primeras producciones (El buen callar y Un libro viejo, de 1891) fueron bien recibidas por la critica, aun cuando no por el público. El drama La Dolores, rechazado por varias compañías, fue representado en 1892 en Madrid en el Teatro de la Comedia, y casi al final de la temporada obtuvo un clamoroso éxito; en breve tiempo apareció en todas las escenas españolas e hispanoamericanas. De este famoso drama se sacó un libreto de ópera puesto en música por el maestro Tomás Bretón, que dio todavía mayor popularidad a la obra.

Feliu i Codina pretendió con esta obra llevar al teatro aspectos aragoneses genuinos procedentes de la vida popular. Estimulado por el resultado, recorrió luego Castilla, Aragón, Extremadura y Galicia en busca de temas y personajes; nacieron así Miel de la Alcarria (1895), María del Carmen (1896) y La real moza (1896), textos interpretados por los mayores artistas de la época. Su última producción, Los ovillejos, con música de Enrique Granados, fue representada póstuma en Madrid, en 1898. Dejó también muchas novelas, entre las cuales figuran La millonaria, Mateo Bardella y Las hadas del mar, inspiradas en el ambiente de su tierra natal.

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