Henry Fonda

(Henry Jaynes Fonda; Grand Island, Nebraska, 1905 - Los Ángeles, 1982) Actor de cine norteamericano. En 1925, una amiga de la familia le pidió que interpretara el papel principal en una producción de aficionados; resultó tan estimulante que el joven Fonda dejó su empleo administrativo y continuó con la compañía durante tres años. En 1929 consiguió un pequeño papel de figurante en una obra de Broadway y luego algunas intervenciones breves.


Henry Fonda

Desarrollaría su estilo como actor principal en los University Players. Su pareja femenina solía ser Margaret Sullivan, con quien se casó en 1931, para divorciarse a los dos años. Obtuvo su primer papel importante en Hollywood en Contrastes (1935), adaptación de una obra de teatro que el propio Fonda había interpretado. Tras este primer éxito cinematográfico contrajo matrimonio en 1936 con Frances Seymour, con quien tuvo dos hijos que más adelante seguirían los pasos de su padre como actores de cine: Jane Fonda y Peter Fonda.

A partir de entonces, en uno o dos años, el tímido joven se convirtió en una estrella y, a finales de la década, ya gozaba de fama internacional. Su sinceridad contagiosa, su naturalidad interpretativa y su personalidad eran ideales para la pantalla, y le permitieron popularizar un prototipo de héroe recto, justo y muy humano. Con títulos representativos como Sólo se vive una vez (1937) y Lobos del norte (1938), alcanzó el cenit de su temprana carrera en Hollywood.

Mención aparte merece su fructífera aunque no siempre fluida colaboración con John Ford, cineasta bajo cuya dirección rodó seis películas entre 1939 y 1955: El joven Lincoln (1939), Corazones indomables (1939), Las uvas de la ira (1940), Pasión de los fuertes (1946), Fort Apache (1948) y Escala en Hawai (1955). Por Las uvas de la ira, basada en la novela homónima de John Steinbeck, recibió una nominación al Oscar al mejor actor protagonista; pero el rodaje de Escala en Hawai terminó con una pelea a puñetazos entre el actor y el director.


Henry Fonda en Doce hombres sin piedad (1957)

Paralelamente, Henry Fonda demostró su versatilidad en comedias (Las tres noches de Eva, 1941; The Male Animal, 1942). Después de servir en la Segunda Guerra Mundial, en la que alcanzó honores y el grado de teniente, regresó a Hollywood con más aplomo, transformación que quedó patente ya en sus primeros trabajos de posguerra: El fugitivo (1947), Noche eterna (1947) o en la ya citada Fort Apache (1948). En Doce hombres sin piedad (1957), película espléndidamente dirigida por Sydney Lumet y basada en la obra teatral de Reginald Rose, cuajó una de las mejores interpretaciones de su carrera en el papel de un miembro de un jurado que se opone a que se condene al reo sin apenas deliberación, y logra sembrar las dudas entre los restantes miembros hasta demostrar la inocencia del acusado.

Enfermo de gravedad durante el rodaje de su última película, fue galardonado con un Oscar honorario "en reconocimiento de sus brillantes logros y su imperecedera contribución al arte cinematográfico". Al año siguiente, pocos meses antes de morir, ganaba su único Oscar al mejor actor por su rutilante actuación en En el estanque dorado (1981). Otras películas suyas son Jezabel (1938), Falso culpable (1957), La conquista del Oeste (1962), La batalla de Las Ardenas (1965), Hasta que llegó su hora (1968) y Fedora (1978).

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