Alejo García

(Alejo o Aleixo García; Alentejo, ? - Paraguay, 1525) Conquistador portugués. Náufrago de la expedición de Díaz de Solís (1516), oyó hablar a los indios de una región rica en oro y plata (sin duda el actual Perú). Con cuatro compañeros, a los que unió grandes contingentes de nativos, cruzó el Paraguay y el Chaco, y llegó hasta los Andes bolivianos, recogiendo bastantes tesoros; fue muerto por los indígenas en el camino de regreso. Su recuerdo perduró mucho tiempo entre los nativos, y las noticias de sus audaces aventuras impulsaron, entre otras, la expedición de Caboto al Río de la Plata.


Alejo García

Alejo García formaba parte de la expedición que Juan Díaz de Solís emprendió en 1515, que tenía como objetivo cruzar el estrecho que se suponía que debía existir en el extremo meridional de América. Tras recorrer la costa brasileña, la flota de Díaz de Solís penetró en el estuario del Plata y fue atacada por los indios guaraníes, que dieron muerte a Solís y a un gran número de expedicionarios. Los supervivientes, al mando del cuñado de Solís, Francisco de Torres, decidieron emprender el regreso a España, sin proseguir la exploración. En el puerto de los Patos, frente a la isla Santa Catalina, al sur del Brasil, se hundió una de las carabelas y quedaron en tierra dieciocho náufragos.

Uno de ellos, el portugués Alejo García, se estableció con otros compañeros en la isla de Santa Catalina. Oyó hablar a los indios de un país en el que abundaban el oro y la plata, y decidió entonces partir en su búsqueda con cuatro o cinco acompañantes blancos, un mulato y un cierto número de indios. Posteriormente sometió y convenció a las tribus que fue hallando en su camino hacia aquel país quimérico. Atravesó Paraguay, cruzó el río homónimo, penetró en la selva del Chaco y llegó hasta las estribaciones andinas, en la actual Bolivia, donde reunió una buena cantidad de esclavos y de metales preciosos. Al encontrar luego resistencia emprendió el regreso a la costa brasileña, pero no pudo llegar a su destino; los indígenas le dieron muerte y le quitaron sus tesoros. La expedición de Alejo García tuvo lugar al parecer entre los años 1521 y 1525.

La noticia de su hazaña llegó a la costa, donde dos supervivientes de la expedición refirieron el hecho, en 1526, a Rodrigo de Acuña, de la armada de Jofre García de Loaysa, y a Sebastián Caboto. Los relatos influyeron en la decisión de este último de internarse por el Río de la Plata en busca de la sierra de la Plata y de los dominios de Rey Blanco; tales denominaciones aludían sin duda al Perú de los incas, región de donde procedían los metales que tenían los indios de las zonas visitadas por Alejo García. Este extraordinario y audaz aventurero es una de las figuras menos conocidas de la conquista americana; años después aún era recordado por los indios del Paraguay, como lo comprobaron Álvar Núñez Cabeza de Vaca y Domingo Martínez de Irala.