Greer Garson

(Down, 1908 - Dallas, 1996) Actriz de cine estadounidense. Tempranamente consolidada como figura relevante del cine estadounidense, fue una de las actrices más populares por su imagen de mujer bondadosa, amable esposa y singular madre. La definición impecable de este personaje tan hogareño (fue uno de los rostros más significativos de la Metro Goldwyn Mayer) le valió a lo largo de los años cuarenta ser nominada para el Oscar en cinco ocasiones, de las ocho menciones que tuvo a lo largo de su carrera.


Greer Garson

Tras realizar sus estudios en Londres y París, Greer Garson dio sus primeros pasos en el mundo de la publicidad y del teatro en los albores de la década de los años treinta. Trabajó en 1936 en varias obras del espacio teatral de la televisión británica (BBC) Theatre Parade (Twelfth Night, School for Scandal y Hassan). Su debut cinematográfico tuvo lugar en Inglaterra en Veintiún días juntos (1937), una película de Basil Dean. Intervino en una producción estadounidense rodada en su país, Adiós, Mr. Chips (1939), de Sam Wood, tras la que se estrechó su vinculación a la Metro Goldwyn Mayer durante varios años.

A esta primera etapa le siguieron unos años de gran actividad, respaldada en todo momento por el estudio capitaneado por Louis B. Mayer. Emparejada con el actor Walter Pidgeon, ambos formaron uno de los tándems más efectivos y populares en las ocho películas que rodaron juntos, desde De corazón a corazón (1941), de Mervyn LeRoy, hasta La historia de los Miniver (1950), de H. C. Potter, título que en gran medida se convirtió en premonitorio de un personaje que empezaba a apagarse para el cine.

Tuvieron particular repercusión sus trabajos en La señora Miniver (1942), de William Wyler, una historia familiar ambientada en la Segunda Guerra Mundial por la que Greer Garson obtuvo su único Oscar (de los seis que se llevó la película), y Madame Curie (1943), de Mervyn LeRoy, en la que interpretó a la célebre investigadora Marie Curie. Sin embargo, a lo largo de las década de los cincuenta no logró convencer con ninguna de sus intervenciones -ni siquiera con La pelirroja indómita (1955), de su habitual LeRoy-, y sólo Sunrise at Campobello (1960), de Vincent J. Donahue, provocó que el mundo del cine la recordara efímeramente, al ser nominada de nuevo para un Oscar por dar vida al personaje de Eleanor Roosevelt.

Al navegar por este sitio, aceptas el uso de cookies y los anuncios personalizados Entendido Más información