Ross MacDonald

(Seudónimo de Kenneth Millar; Los Gatos, 1915 - Santa Bárbara, 1983) Escritor estadounidense, uno de los más importantes del género policíaco y de los más prolíficos. Firmó indistintamente con su nombre o con el seudónimo de Ross MacDonald, aunque es mucho más conocido por este último.


Ross MacDonald

La acción violenta, el trastueque de valores éticos y la crudeza en el lenguaje, así como unos detectives privados duros y cínicos a quienes el cine daría popularidad, son algunos de los rasgos característicos de la novela negra, variante de la novela policial surgida tras la Primera Guerra Mundial que tuvo en Dashiell Hammett y Raymond Chandler los dos grandes maestros del género. Digno y destacado sucesor de los anteriores fue Ross MacDonald, creador del detective Lew Archer, personaje en la línea del Philip Marlowe de Raymond Chandler.

El propio autor definió a Archer como "el hombre desclasado e inquieto de la democracia americana". Profundamente lúcido y reflexivo, el continuo contacto con el mundo del crimen y las clases marginales suscita en el personaje un creciente escepticismo a medida que ahonda en las miserias de la condición humana y en los oscuros laberintos del poder. Su voz es una veces mordaz y otras irónica e incluso tierna, y, como otros protagonistas del género, mantiene en ese entorno corrupto sus escrúpulos y su dignidad. De este modo la narrativa de MacDonald, como la de sus maestros, no se reduce al desarrollo de una intriga; contiene además cargas de profundidad contra un sistema social que parece sacar lo peor de cada hombre.

Después de haber publicado algunas narraciones con su verdadero nombre, a partir de la creación de Lew Archer comenzó el autor a emplear el pseudónimo con que se hizo famoso. El argumento de El caso Galton (1959) puede resultar una ilustración de lo que son las novelas de esta serie. Lew Archer es contratado por Gordon Sable, abogado de la señora Galton, una millonaria que, sintiendo cerca la hora de su muerte, desea reconciliarse con su hijo Anthony, a quien echó de su casa veinte años atrás a raíz de un matrimonio desgraciado contraído fuera de su esfera social, y del cual no ha vuelto a saber desde entonces.


Paul Newman en Con el agua al cuello (1975), filme
basado en la novela de Ross MacDonald

Archer se dispone a enfrentarse con tan difícil tarea con cierto escepticismo, compartido por el mismo Sable, cuando el asesinato de un criado del abogado da lugar a una serie de pistas que al fin conducen a Archer al descubrimiento de que Anthony fue también asesinado para robarle el dinero y las joyas que se había llevado al abandonar su casa, y a comprobar no sólo la existencia sino el paradero del hijo del matrimonio.

Esto ocurre hacia la mitad del libro; Archer se da cuenta de que todo ha resultado demasiado fácil, por lo que comienza a sospechar acerca de la auténtica identidad del muchacho, a quien cree un farsante que se propone desenmascarar. Así logra desvelar, en lo que viene a ser una segunda parte de la novela, una complicada trama a la cual no ha sido ajeno el criado (asesinado por Sable), cuya finalidad era hacerse con la fortuna de la anciana dama. Pero el atractivo de la novela no reside tanto en la riqueza de la intriga como en la figura de Lew Archer. Detective ciertamente brillante como muchos otros del género, se diferencia de sus congéneres por un cierto cansancio y por su incisiva visión de los hombres y de la vida a la hora de retratar un mundo movido por el egoísmo, la ambición o la estupidez.

Ross MacDonald mereció todos los galardones que conceden los Mistery Writers of América y la Crime Writers Association de Inglaterra. Algunos de los títulos más destacados de su extensa obra son El blanco móvil (1949), Con el agua al cuello (1950), La mueca de marfil (1952), Cita en la morgue (1953), Dinero negro (1966), El enemigo insólito (1968), La mirada del adiós (1969), El hombre enterrado (1971), La bella durmiente (1973) y El martillo azul (1976).