Santiago Mariño

(Valle del Espíritu Santo, Nueva Esparta, 1788 - La Victoria, Aragua, 1854) Militar y patriota venezolano que participó activamente en la lucha por la independencia como general en jefe del Ejército Libertador. Derrotada la Primera República, emigró al islote de Chacachacare, donde vivía su hermana Concepción; desde allí comandó una expedición en 1813 contra los realistas en el oriente venezolano, y en seis meses liberaron las provincias de Cumaná y Barcelona. Mariño sostuvo la idea de mantener separado el mando del ejército de oriente y el de occidente.


Santiago Mariño

En febrero de 1814, al frente de su ejército, se desplazó hacia el centro del país; derrotó a José Tomás Boves en Bocachica (31-3-1814) y, junto al Libertador Simón Bolívar, consiguió la victoria en la primera batalla de Carabobo (28-5-1814). Perdida la Segunda República, marchó a Cartagena y luego a Jamaica; posteriormente integró la expedición de Los Cayos comandada por Bolívar.

En 1816, en la Isla Margarita, una asamblea proclamó a Bolívar jefe supremo de la República, y a Mariño su segundo; igualmente, se acordó unificar el territorio en uno solo desconociendo la división de oriente y occidente. Bajo su inspiración, se reunió el Congreso de Cariaco en 1817, en el que se decretó un Estado federal regido por un gobierno similar al establecido en 1811, proyecto que fracasó en poco tiempo.

Santiago Mariño asistió como diputado al Congreso de Angostura (1819) y en 1821 fue nombrado jefe del Estado Mayor General del Ejército Libertador. Con este rango participó en la decisiva batalla de Carabobo (1821), por la que quedó asegurada la independencia de Venezuela.

A partir de 1826 dirigió, junto a José Antonio Páez, el movimiento de La Cosiata, y fue entusiasta partidario de restaurar la República de Venezuela, separándola de la «Gran Colombia» (confederación diseñada por Bolívar que desde 1819 hasta 1830 agrupó Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá). La separación se consumó en 1830, y tras un primer mandato de José Antonio Páez como presidente de la cuarta República de Venezuela (1831-1835), Santiago Mariño vio frustradas sus aspiraciones a la presidencia al ser derrotado por José María Vargas en los comicios de 1835.

En desacuerdo con el resultado, encabezó en julio de ese año el movimiento conocido como Revolución de las Reformas, alzamiento militar que depuso en un primer momento a Vargas, pero que acabó siendo sofocado por José Antonio Páez. Expulsado del país, regresó tras un largo exilio en 1848, siendo nombrado comandante general del ejército que se enfrentó a Páez a raíz del alzamiento popular de 1848. Murió alejado de la actividad pública.

Al navegar por este sitio, aceptas el uso de cookies y los anuncios personalizados Entendido Más información