Domingo Monteverde

(Juan Domingo de Monteverde y Ribas; La Laguna, 1773 - San Fernando, 1832) Militar español. En 1789 ingresó en la Marina en Cádiz, y desde entonces participó en acciones navales en distintos escenarios bélicos. Durante la Guerra de la Convención (1793-1795) intervino en la toma de Tolón (Francia, 1793), como alférez de fragata, y en la defensa de Málaga y Rosas (Girona). Al término de la guerra fue nombrado alférez de navío.

En las posteriores operaciones bélicas contra los británicos colaboró en la defensa de El Ferrol (A Coruña) en 1800 y, enrolado en el navío San Ildefonso a las órdenes de Federico Gravina, tomó parte en la Batalla de Trafalgar (1805), tras la que fue ascendido a teniente de navío. Durante la Guerra de la Independencia (1808-1814) participó en las batallas de Talavera de la Reina y Ocaña (1809), y ascendió a capitán de fragata.

Domingo Monteverde se trasladó a las Américas en 1810, siendo destinado a La Habana (Cuba) y Puerto Rico. En 1812 acudió a Venezuela, donde los sublevados habían formado una república independiente de la Corona española. Desobedeciendo órdenes y a pesar de su inferioridad numérica, Monteverde avanzó por la colonia, enfrentándose a las tropas del general republicano Francisco de Miranda, y logró conquistar Barquisimieto, Valencia y San Carlos, luego de verse favorecido por un desastroso terremoto y por disensiones internas de los independentistas.

De este modo forzó al general Miranda a firmar la capitulación de San Mateo (1812), por la que desaparecía la primera república independiente venezolana; Monteverde fue ascendido a capitán de navío y nombrado capitán general de la provincia de Venezuela. Su tiránico gobierno y la violación de los acuerdos firmados con Miranda provocaron la insurrección independentista de 1813, en la que Monteverde fue derrotado por Simón Bolívar en Puerto Cabello (1813) y obligado a regresar a España, donde ocupó diferentes altos cargos de la Marina: ascendió a brigadier en 1817 y a jefe de escuadra en 1824.

En 1825 fue nombrado comandante principal de los tercios navales de Levante y en 1827 ocupó el puesto de coronel general de la Brigada Real de la Marina. Durante su carrera militar le fueron concedidas diversas condecoraciones, entre las que destacan la cruz de distinción de la batalla de Talavera (1809), la Gran Cruz de Isabel La Católica (1817) y la Laureada de San Fernando (1817).