Umberto Nobile

(Lauro, 1885 - Roma, 1978) Explorador polar italiano. Como piloto militar participó en varias expediciones sobre el Polo Norte realizadas en dirigible. Junto con el noruego Roald Amundsen, la primera persona que llegó al Polo Sur, y el estadounidense Lincoln Ellsworth, participó en 1926 en la que fue la primera expedición polar que se efectuó en dirigible. Su participación se debió a que estaba considerado como el mejor piloto de dirigibles del mundo de la época.


Umberto Nobile

La aeronave con la que se hizo el vuelo tenía el nombre de Norge y era, además, de fabricación italiana. El viaje se inició en Roma, desde donde la tripulación italiana, mandada por Nobile, se dirigió a la isla noruega de Spitsbergen, al noroeste de Noruega y ya dentro del Círculo Polar Ártico. En la bahía del Rey de la mencionada isla se edificó previamente un hangar y las instalaciones apropiadas para el dirigible y el personal de la expedición, que llegó el 7 de mayo a las instalaciones.

El 11 de mayo, a las nueve menos cinco minutos de la mañana, el dirigible Norge inició el vuelo con una temperatura exterior de -45º C, y desde allí pusieron rumbo hacia la localidad de Nome, en Alaska, a la que habían de llegar atravesando el Polo Norte. Su hazaña, no obstante, quedo ensombrecida por la realizada un día antes (el 10 de mayo) por el piloto estadounidense Richard Byrd, que realizó un vuelo de ida y vuelta sobre el Polo Norte, y que pasó a la historia por ser el primero en hacerlo.

El dirigible Norge alcanzó el Polo Norte el 12 de mayo de 1926 a la una y cuarto de la madrugada, y desde el mismo se lanzaron las banderas de Noruega, Estados Unidos e Italia. El 13 de mayo avistaron tierra en Alaska, pero la bruma y la ausencia de conexión por radio, que estaba estropeada, hizo que la situación se volviera angustiosa. A esto colaboró también las continuas perforaciones del casco del dirigible debido a las acumulaciones de hielo. Esta situación, junto al agotamiento de los hombres y el inicio de averías en los motores, hizo que descendiesen en cuanto vieron la primera población, un poblado que se llamaba Teller y que estaba a unos cien kilómetros de Nome, el lugar donde los expedicionarios habían previsto finalizar su viaje.

El papel de Umberto Nobile en la expedición fue el de piloto de la aeronave y jefe de la tripulación italiana desde el momento en que despegaron de Roma. Tras el viaje, que resultó finalmente un éxito pese a los momentos de crisis, las autoridades fascistas de Italia ascendieron a Nobile al grado de general. Sin embargo, tras la finalización del mismo, los tres protagonistas se enzarzaron en una disputa a través de la prensa, con Nobile por una lado y Roald Amundsen y Lincoln Ellsworth por otro, sobre la parte que cada uno jugó para el éxito de la expedición, disputa que ya se había iniciado en el viaje por los roces entre Amundsen y Nobile.


El Norge

Su ascenso al generalato y su nuevo destino como profesor de ingeniería aeronáutica en la Universidad de Nápoles hicieron pensar a Nobile, tras la polémica suscitada con los otros miembros de la expedición, en la posibilidad de organizar una expedición polar por vía aérea y que fuera exclusivamente italiana. Para ello se realizaron en 1928 una serie de viajes sobre regiones polares aún inexploradas. En los mismos se empleó un dirigible similar al Norge al que se le puso el nombre de Italia.

Los primeros vuelos fueron dos travesías que se realizaron entre las islas de Spitzbergen, como base, y Francisco José y Nueva Zembla como destinos. Llevados a cabo ambos con éxito, se planteó un tercer vuelo con rumbo al Polo Norte el 25 de mayo de 1928. El dirigible partió ese día hacia el cabo Bridgman, en el Norte de Groenlandia. Cuando ya se había alcanzado el Polo y se iniciaba el viaje de regreso, la nave chocó contra el hielo después de un repentino descenso de altitud al Norte-Noreste de Spitzbergen. La barcaza de mando, bajo el cuerpo principal del dirigible, se separó de la nave y con ella diez hombres de la tripulación. Esta repentina pérdida de lastre hizo que el resto de la nave ascendiera bruscamente y adquiriera dirección Este, hasta que también se precipitó. El resultado final de la tragedia fue de diecisiete muertos; Nobile corrió mejor suerte, pero resultó herido.

El anuncio del accidente del Italia hizo que se iniciase una gran movilización entre la comunidad internacional de científicos y exploradores polares para rescatar a los accidentados. De esta manera se llegaron a movilizar dieciséis barcos y veintiún aviones, junto a más de mil quinientas personas. El 9 de junio el operador de radio de la expedición siniestrada pudo contactar con Spitzbergen, y el 23 de junio Nobile fue evacuado en un avión (cuyo nombre era Upland) por el piloto sueco Lundborg. Previamente otro piloto, el italiano Maddalena, los había localizado a él y a su grupo el 20 de junio. El resto de los sobrevivientes fueron recogidos por el rompehielos soviético Krassin en dos tandas, los días 13 y 14 de junio de 1928. Un hidroavión francés se dirigió a Noruega y allí recogió al explorador Roal Amundsen, quien pese a sus disputas con Nobile no dudó en participar en su rescate; sin embargo, el hidroavión cayó el 18 de junio en las aguas del Círculo Polar Ártico, en el mar de Barens, lo que provocó la muerte de la tripulación de la aeronave y del explorador noruego.

Tras el accidente y rescate de los tripulantes del Italia se realizó una investigación por parte de una comisión que instituyeron al efecto las autoridades italianas. La misma declaró, tras sus investigaciones en 1929, que el accidente había sido responsabilidad de Umberto Nobile, que fue expulsado de la fuerza aérea italiana en 1930. No obstante el fracaso del Italia, el congreso estadounidense otorgó en 1931 a Umberto Nobile la medalla de oro por las expediciones polares. Sin embargo, en Italia, las desavenencias con el jefe del gobierno, Benito Mussolini, hicieron que Nobile marchara hacia la URSS en 1931.

En ese año participó en la primera expedición polar soviética en el área de demarcación polar de la URSS, entre los treinta y los ciento setenta grados Este. Tras la misma se dedicó, como experto del Ministerio del Aire, a la dirección de investigaciones sobre aeronaves dirigibles de casco semirrígido. Tras unos años de permanencia en la URSS (hasta 1936), marchó a Estados Unidos, donde pasó la Segunda Guerra Mundial. Cuando concluyó la misma regresó a Italia, ya que, finalmente, los trabajos de la comisión que le culpó del desastre del Italia y que conllevó su expulsión del ejército fueron desacreditados y Nobile volvió a ingresar en la fuerza aérea italiana.

Ya de vuelta a su país, se incorporó otra vez como profesor en la Universidad de Nápoles. Igualmente dio inició a una actividad política que le llevó a ser elegido diputado en 1946 para la asamblea constituyente italiana, que se reunió en 1947. Además, como la mayoría de los exploradores, plasmó sus viajes por escrito en varias obras, como Im Luftschiff zur Nordpol. Die Fahrten der "Italia", en 1930. Ya después de la Guerra Mundial escribió Gli italiani al Polo Nord, en 1959; y My Polar Flights, en 1961. Quizás su obra más significativa fue Posso dire la veritá. Storia inedita della spedizione polare dell "Italia", en 1945, en la que se defendió de las acusaciones que le hicieron responsable del accidente del dirigible Italia.

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