Charles John Pedersen

(Pusan, 1904 - Salem, 1989) Químico norteamericano. En 1987 compartió el Premio Nobel de Química con Donald J. Cram y Jean-Marie Lehn por el desarrollo y uso de moléculas cuya estructura permite interacciones de alta selectividad. Pedersen publicó dos trabajos en 1967 donde se describen los métodos de síntesis de poliéteres cíclicos (éteres corona). Estos compuestos presentan propiedades únicas e inesperadas y son capaces de coordinar los cationes monopositivos de los elementos del Grupo 1 de la tabla periódica. La selectividad de los éteres corona está determinada por el hueco que tengan en su interior para fijar los distintos cationes alcalinos.


Charles J. Pedersen

Su padre era un ingeniero naval noruego que posteriormente se instaló en Corea como ingeniero mecánico en la minas de Unsan (en lo que hoy es Corea del Norte), no muy lejos de donde emigró la familia de su madre, de origen japonés, para desarrollar el comercio a gran escala de soja y de gusanos de seda. Puesto que las minas eran administradas por los norteamericanos, Charles Pedersen aprendió a hablar inglés desde niño. En corea no había escuelas de lenguas extranjeras, por lo que a la edad de 8 años fue enviado a un colegio religioso de Nagasaki (Japón). Su madre lo envió a la Escuela de San José de Yokohama cuando tenía 10 años. En esta escuela católica marianista recibió su educación secundaria y asistió a su primer curso de química.

Siguiendo el consejo de su padre, decidió realizar sus estudios universitarios en la Universidad de Dayton, ya que en Ohio tenían familia y amigos y además la universidad estaba administrada por la Compañía de María. Tras licenciarse en ingeniería química, realizó el máster en química orgánica en el Instituto de Tecnología de Massachusetts. No quiso continuar con el doctorado; dependía económicamente de su padre y prefería ponerse a trabajar. A través de su director de investigación durante el máster, el profesor James F. Norris, consiguió en 1927 empleo en la compañía Du Pont en Wilmington (Delaware). Permaneció en esta compañía sus 42 años de carrera como químico.

Tras un periodo de iniciación donde resolvió acertadamente una serie de problemas, comenzó a investigar precipitantes de cobre que fueran solubles en petróleo y encontró el primer buen desactivador de metal para los productos petrolíferos. Este resultado estimuló su interés por el efecto de los ligandos en las propiedades catalíticas del cobre y de otros metales de transición, y trabajó en este área durante varios años.

Posteriormente trabajó en la degradación oxidativa de los productos del petróleo y del caucho. Hacia la mitad de los años 40 del siglo XX ya estaba bien instalado en el campo de los antioxidantes y gozaba de cierta independencia. En 1947 fue nombrado asociado de investigación, que entonces era el título más alto al que un investigador podía aspirar dentro de la compañía Du Pont. En esa época se casó con Susan Ault y se instalaron en Salem, donde vivió hasta su fallecimiento. A finales de los años 40 y durante los años 50 su trabajo de investigación se extendió a otras áreas. Se interesó por la fotoquímica de algunos nuevos aductos de ftalocianina y de dióxidos de quinonaimina. También desarrolló nuevos iniciadores de polimerización e incluso obtuvo nuevos polímeros.

En 1960 retornó a la química de la coordinación y estudió los efectos de los ligandos fenólicos bi- y polidentados en las propiedades catalíticas del grupo vanadilo (V=O). En uno de los experimentos se produjo de forma inesperada una pequeña cantidad de cristales blancos de naturaleza desconocida que resultó ser el primer éter corona (dibenzo-18-corona-6). Los últimos nueve años de su carrera los dedicó a estudiar en mayor profundidad los éteres corona, que reciben este nombre por su estructura cíclica, formada por una cadena de átomos de carbono en la que se encuentran insertados átomos de oxígeno en posiciones regulares.

Al navegar por este sitio, aceptas el uso de cookies y los anuncios personalizados Entendido Más información