René Préval

(René García Préval; Puerto Príncipe, 1943) Político haitiano. Presidente de Haití entre 1996 y 2001, en 2006 fue elegido para un segundo mandato de cinco años.

Su padre, agrónomo de profesión y próspero propietario rural, había sido ministro de Agricultura en el Gobierno del general Paul Magloire (1950-1956), y fue obligado a abandonar Haití en 1963 con toda su familia tras el golpe de estado militar que desembocó en la dictadura de François Duvalier, Papa Doc, y en la del hijo de éste, Jean-Claude Duvalier, que se prolongó hasta 1986.

Durante el exilio, René Préval estudió agronomía en las universidades de Gembloux y Lovaina, en Bélgica, pero no llegó a licenciarse. También vivió en la República Democrática del Congo, donde su padre ejerció como funcionario de la ONU en la dirección de proyectos de desarrollo, y posteriormente pasó cinco años en Brooklyn (Nueva York), trabajando como camarero (1970-1975).


René Préval

A su regreso a Haití, ingresó en el Instituto Nacional de Recursos Minerales. En 1978 siguió un curso de ciencias geotérmicas en la Universidad de Pisa (Italia) y volvió definitivamente a su país en 1979. Abrió una panadería en Puerto Príncipe, de la que se surtía el orfanato dirigido por el padre salesiano Jean-Bertrand Aristide, con quien trabó una estrecha amistad e inició su carrera política, en la oposición contra Duvalier.

Fundador en 1986 del grupo izquierdista Honor y Respeto por la Constitución y presidente del Comité Pa Bliyé, dedicado a investigar el paradero de los desaparecidos, fue uno de los máximos dirigentes de la Organización Política Lavalas (OPL), la coalición izquierdista fundada por Aristide, y tras la elección triunfal de éste como presidente de la República (16 de diciembre de 1990), fue designado primer ministro, ministro de Defensa y ministro del Interior, cargos que desempeñó desde el 13 de febrero de 1991 hasta el golpe de estado del general Raoul Cédras (30 de septiembre del mismo año), que los llevó al exilio en Venezuela. Ambos regresaron a Haití en octubre de 1994, y fueron repuestos en sus cargos tras una intervención militar norteamericana autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Como constitucionalmente Aristide no podía presentarse a las elecciones de 17 de diciembre de 1995, René Préval fue el candidato de Lavalas y resultó elegido con el 87,9 % de los votos, aunque con una abstención superior al 70 % del censo y el boicoteo de los principales líderes de la oposición, que lanzaron diversas acusaciones de fraude, por lo que la Organización de Estados Americanos (OEA) tuvo que certificar la validez del escrutinio, pese a algunas irregularidades. Tomó posesión de la jefatura del Estado el 7 de febrero de 1996.

Aunque Préval no fue acusado directamente de corrupción, de despotismo o de violación de los derechos humanos, sus detractores afirman que durante su presidencia no fue sino una marioneta en manos de Aristide, a pesar de que rompió oficialmente con éste en noviembre de 1996. Su mandato se caracterizó por una completa parálisis política, ya que, tras las elecciones locales y legislativas de 19 de junio de 1997, plagadas de irregularidades, la Asamblea rechazó por tres veces los nombramientos de primer ministro propuestos por el presidente. En enero de 1999, la crisis se agravó al rechazar los diputados a Jacques-Édouard Alexis como primer ministro. Préval replicó cerrando el Parlamento y gobernando por decreto desde el 25 de marzo de 1999.

Durante su mandato, llevó a cabo algunas reformas económicas, privatizó varias empresas estatales, bajo la presión del Fondo Monetario Internacional (FMI), y promovió o apoyó diversas investigaciones sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas por elementos del ejército y la policía. Pero la retirada de los cascos azules, a finales de 1997, desencadenó un recrudecimiento de la violencia. Aún no se conocen el autor y las circunstancias del tiroteo en que resultó herida su hermana, en Puerto Príncipe, el 12 de enero de 1999, un atentado en el que murió el chófer del automóvil en que aquélla viajaba.

Pese a sus malas relaciones con los militares, Préval fue el primer presidente elegido de forma democrática en Haití que ejerció su mandato hasta su expiración. El 7 de febrero de 2001 traspasó el poder a su mentor Aristide, que había sido reelegido por mayoría abrumadora (91,8 % de los sufragios) en noviembre de 2000, en medio del boicoteo y las denuncias de fraude por la oposición burguesa o simplemente nostálgica de Duvalier. El conflicto culminó con una nueva revuelta militar que precipitó en febrero de 2004 el exilio de Aristide en la República de Sudáfrica.

Préval anunció su retirada de la política, pero la crisis permanente del país no le dio tregua. El Gobierno provisional, respaldado por una nueva Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), organizó elecciones presidenciales y legislativas. En el último momento, ante la presión de sus partidarios y de algunos de los países con cascos azules, aceptó presentarse a las elecciones del 7 de febrero de 2006, pero intervino muy poco en la campaña electoral. Se desmarcó de Aristide y se presentó bajo la bandera de su propio movimiento, Frente por la Esperanza, aunque sus oponentes siguieron vinculándolo con el exiliado.

Tras un escrutinio electoral harto confuso y manifestaciones diversas en Puerto Príncipe y otras ciudades, ante el temor de un fraude masivo, el Consejo Electoral Provisional reconoció que Préval había sido el vencedor, al obtener el 51,15 % de los votos, resultado que hizo innecesaria una segunda vuelta, gracias al apoyo de los partidarios de Aristide. El segundo candidato más votado, entre los 33 concurrentes, fue Leslie Manigat, con el 11,72 % de los votos. Pese a numerosas irregularidades, los observadores internacionales consideraron que el escrutinio tenía validez democrática. La participación alcanzó el 63 % de los inscritos.

En las elecciones legislativas celebradas el mismo día, el Frente por la Esperanza sólo obtuvo 11 de los 20 senadores y 20 escaños de los 97 de la Asamblea. Tras el fracaso del período de transición democrática que siguió al exilio de Aristide, el nuevo presidente se encontraba con un Parlamento muy fragmentado, en el que carecía de mayoría, más inclinado a la obstrucción que al compromiso. Por eso se mostró partidario de constituir un Gobierno de unión nacional.

Antes de tomar posesión, Préval visitó la ONU para recabar ayuda internacional, y también varios países: la República Dominicana, en un intento de mejorar las relaciones degradadas por un viejo conflicto migratorio; Brasil, Argentina y Chile, tres de los principales contribuyentes a la misión de los cascos azules; Estados Unidos y Canadá, donde obtuvo nuevas promesas financieras, y finalmente Cuba y Venezuela, cuyos líderes le prometieron diversas ayudas.

Durante su discurso de investidura en Puerto Príncipe, el 14 de mayo de 2006, el nuevo presidente solicitó la continuidad de la MINUSTAH e hizo un llamamiento a la paz y la reconciliación. Necesitaba urgentemente dinero para reactivar una economía moribunda y la ayuda de la ONU para neutralizar a las bandas armadas que seguían actuando con violencia e impunidad en los suburbios de la capital. Sus adversarios seguían vituperando sus turbias relaciones con las quimeras (chimè), los escuadrones armados que había utilizado su predecesor para reprimir a la oposición.

El 9 de junio, Préval cumplió su promesa de formar un Gobierno de apertura y coalición, con Jacques-Édouard Alexis como primer ministro, e integrado por representantes de los cinco principales partidos con representación parlamentaria. Su primer anuncio fue un programa de integración social financiado por la ayuda internacional.