Carlos Prío

(Carlos Prío Socarrás; Bahía Honda, 1903 - Miami, 1977) Político y abogado cubano. Su carrera política se inició a temprana edad y alcanzó su punto culminante en 1948, año en que fue nombrado presidente de la República de Cuba, cargo que ostentó hasta 1952, cuando tuvo lugar el golpe de Estado dirigido por Fulgencio Batista.


Carlos Prío Socarrás

Su infancia y juventud trascurrió en La Habana, capital del país, donde cursó sus estudios primarios y universitarios y se licenció en derecho. Fue precisamente durante sus cursos en la Universidad de La Habana cuando se involucró en distintas actividades políticas, que le llevaron a convertirse en dirigente del Directorio Estudiantil Universitario (DEU). Esta organización ejerció una fuerte crítica y oposición directa contra el régimen dictatorial del presidente de Cuba, Gerardo Machado, director de los designios del país desde 1925 hasta 1931.

En 1933 participó de manera activa en el golpe de Estado que derrocó a Machado, y un año más tarde fundó el Partido Revolucionario Cubano (PRC). Si su actividad estudiantil le supuso dos años de cárcel, estas últimas acciones le condenaron al destierro: Carlos Prío Socarrás hubo de exiliarse en los Estados Unidos, mientras su recién nacida formación política era declarada proscrita.

Regresó a Cuba en 1939, momento en el que su país eligió una nueva Asamblea General; como resultado de esta elección fue elegido por primera vez senador, cargo que renovó en las elecciones de 1944. Paralelamente ocupó el liderazgo de su partido en 1940. A lo largo de la década de los cuarenta, Carlos Prío desempeñó los cargos políticos más importantes de su carrera. Desde 1945 hasta 1947 ocupó el puesto de Primer Ministro; durante el siguiente año fue ministro de Trabajo, y un año después, en 1948, fue elegido presidente de la República de Cuba.

Su política desde esta posición se dirigió en tres direcciones distintas. Por un lado, intentó poner en marcha con agilidad distintos programas de reforma agraria; de otro lado, para resolver la gravísima situación económica cubana, fomentó el comercio exterior sin obtener demasiado éxito; y por último, promovió en 1949 la creación de un organismo que agrupara a diversos países latinoamericanos con sistemas democráticos para establecer un frente común contra los agentes antidemocráticos, externos e internos.

Además, Carlos Prío dedicó amplios esfuerzos a restablecer de nuevo el orden social en Cuba, así como a combatir la corrupción política y económica inculcada en amplios sectores, que habían dado lugar a un estado de violencia constante. Estos problemas, junto con el golpe de Estado encabezado por Fulgencio Batista, pusieron fin a su presidencia a pesar de sus numerosas iniciativas. De este modo comenzó el segundo de sus exilios a Estados Unidos.

Carlos Prío Socarrás regresó de nuevo a Cuba en 1959 para apoyar la lucha revolucionaria de Fidel Castro contra el régimen dictatorial de Batista, implantado en una Cuba destrozada económica y socialmente. El idilio entre ambos líderes carismáticos duró apenas dos años: tras haber hecho diversas declaraciones anticomunistas en 1961, Carlos Prío tuvo que exiliarse de nuevo en Estados Unidos. Instalado en Miami, participó en varios intentos de derrocar a Castro y se erigió como portavoz de toda la comunidad de exiliados políticos cubanos hasta su muerte; nunca regresaría a su país natal.