Simon Rattle

(Simon Denis Rattle; Liverpool, 1955) Director de orquesta británico. Estudió en el Liverpool College y entre 1971 y 1974 amplió su formación musical en la Royal Academy of Music de Londres. Sus primeras experiencias como músico de orquesta fueron en calidad de percusionista, pero pronto, cuando todavía era estudiante, empezó a desarrollar su gran pasión, la dirección de orquesta. En 1974, el año de su graduación, ganó el Concurso Internacional John Player para directores; por entonces ya había llamado la atención de Martin Campbell-White, agente musical que guió su carrera.

En 1974 empezó a ejercer como director asistente en la Orquesta Sinfónica de Bournemouth y en la Bournemouth Sinfonietta, y tres años después pasó a desempeñar idéntica función en la Orquesta Filarmónica de Liverpool. En 1980 inició su larga y fructífera relación con la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Birmingham, a la que convirtió en una de las más destacadas orquestas británicas al tiempo que él mismo se consolidaba como uno de los más prestigiosos directores de la escena internacional. Su último año al frente de esta orquesta fue seguido por el director de cine Jaine Green, quien realizó el documental Simon Rattle, Moving On para la BBC.


Simon Rattle

Entre 1981 y 1983 fue director artístico del festival South Bank Summer Music de Londres y en 1990 empezó su relación con la Orquesta Filarmónica de Berlín, como director principal invitado. Nueve años después, y por votación de los miembros de la orquesta, Rattle fue elegido director titular de la prestigiosa institución berlinesa, cargo que empezaría a desempeñar cuando Claudio Abbado cesara de sus funciones.

El primer concierto de Rattle al frente de la Orquesta Filarmónica de Berlín como director titular fue el 7 de septiembre de 2002, y figuraban en el programa Asyla, del joven compositor británico Thomas Adès, y la Sinfonía nº 5 de Gustav Mahler. Ambas obras ejemplifican el doble compromiso de Rattle con la música contemporánea y con la gran tradición sinfónica, que tiene en Mahler a uno de sus máximos exponentes. Pero Rattle se ha destacado también a lo largo de su trayectoria como un director de amplios y variados intereses, hasta el punto de combinar su dedicación a la música contemporánea y a la interpretación del repertorio clásico desde una perspectiva historicista.

Un vistazo a la discografía de Rattle bastaría como muestra de su eclecticismo. Y es que, más allá de magníficas interpretaciones del gran repertorio romántico y postromántico al frente de las más prestigiosas orquestas, en su amplia y variada discografía encontramos una grabación de una ópera de Mozart, Così fan tutte, con Rattle a la batuta de uno de los grupos señeros en la interpretación historicista con instrumentos originales, la Orquesta of the Age of Enlightenment (1984). Pero también hay admirables acercamientos al jazz, como el disco titulado Jazz Album (1987), con Rattle dirigiendo a la Orquesta Sinfónica de Londres en obras de Leonard Bernstein, Darius Milhaud y otros autores, y el homenaje a Duke Ellington titulado Classic Ellington (2003), con la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Birmingham, arreglos de Luther Henderson (antiguo colaborador de Duke Ellington) y músicos destacadísimos del panorama jazzístico como Clark Terry, Joe Lovano, Joshua Redman, Regina Carter y otros.

Igualmente, el compromiso de Rattle con la música contemporánea ha sido claro desde el principio de su carrera como director, y de ello son ejemplo las muchas grabaciones del maestro británico con orquestas sinfónicas del repertorio más reciente y también con grupos especializados en esta música, como el Nash Ensemble, al frente del cual Rattle grabó en 1984 una espléndida versión del Pierrot lunaire de Arnold Schönberg. Rattle se ha distinguido asimismo, y ello es otra muestra más de su compromiso con la creación contemporánea, por haber estrenado un número importante de composiciones de autores actuales, entre las cuales podríamos destacar la Sinfonía nº 1 de Peter Maxwell Davies en 1981 y Riverum de Toru Takemitsu en 1985.

Precisamente fue ese espíritu abierto, esa diversidad de intereses, ese evidente deseo de recuperación y de diversificación de la actividad de la orquesta al abordar repertorios tan distintos más allá del tradicional, lo que propició que los músicos de la Orquesta Filarmónica de Berlín decidieran designar a Simon Rattle como sucesor de Claudio Abbado. La alternativa a Rattle era Daniel Barenboim, quien para los componentes de la prestigiosa centuria alemana representaba la continuidad de la gran tradición de Hans von Büllow, Wilhelm Furtwängler y Herbert von Karajan. La capacidad de liderazgo desde una perspectiva “democrática” y esa inquietud en cuanto al repertorio ya fueron introducidas por Abbado, y los miembros de la orquesta berlinesa vieron en Rattle una continuidad de la labor del gran maestro italiano.

Para la Orquesta Filarmónica de Berlín los tiempos de los grandes dictadores de la batuta como Karajan habían terminado, y además se abría un nuevo período en el que el trabajo debía ser para la orquesta un constante desafío. La orquesta se acerca ahora al público e intenta establecer con éste una relación de doble direccionalidad. Como manifestó el propio Rattle en una entrevista, convencido de la necesidad de “evangelizar” musicalmente a la sociedad, “el tiempo de los sumos sacerdotes desde el púlpito ha terminado para la música clásica. Ya no viene nadie, tenemos que salir nosotros a por ellos. No es el único tipo de música que la gente quiere escuchar, pero sin ella su vida es mucho menos rica. Hay algo que esta música puede dar a todo el mundo, algo que no encuentras en otras; pero, claro, hay que mostrarlo”.


Simon Rattle dirigiendo la Filarmónica de Berlín

Rattle colabora con el Proyecto Abreu, que en Venezuela lucha por acercar la música a jóvenes marginados o con problemas de caer en la marginación. Uno de los grandes éxitos del Proyecto Abreu ha sido la designación a los veintiséis años de edad del joven Gustavo Dudamel como director titular de una de las grandes orquestas americanas, la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles. Pero no es el único: en la sección de contrabajos de la Orquesta Filarmónica de Berlín está Edicson Ruiz, joven músico nacido en Caracas en 1985 que entró en la prestigiosa orquesta alemana con diecisiete años y que también surgió de las actividades del Proyecto Abreu.

El documental de Thomas Grube y Enrique Sánchez Lausch ¡Esto es ritmo! hizo de Rattle un personaje conocido por un público amplio. La película, estrenada en España con gran éxito en mayo de 2007, recoge el primer gran proyecto pedagógico de Rattle y la Orquesta Filarmónica de Berlín. Una experiencia de educación musical con doscientos cincuenta jóvenes que acabarán bailando La consagración de la primavera de Stravinsky con la coreografía de Royston Maldoom.

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