Wolfgang Amadeus Mozart

Così fan tutte

Esta ópera cómica en dos actos de Wolfgang Amadeus Mozart, con libreto de Lorenzo da Ponte (1749-1838), fue representada por primera vez el 26 de enero de 1790. La obra fue encargada a Mozart por el emperador en el invierno de 1789-1790, duro invierno de miseria para el músico. Se dice que el emperador había sugerido también personalmente el asunto.

La acción del libreto se desarrolla en Nápoles. Dos jóvenes oficiales (Ferrando y Guglielmo) apuestan con el escéptico don Alfonso acerca de la fidelidad de sus prometidas, Fiordiligi y Dorabella. Con la complicidad de la criadita Despina, se organiza la prueba; los dos oficiales fingen un repentino viaje para reunirse con su regimiento, y después vuelven disfrazados de albaneses; cada uno se aplica a cortejar a la prometida del otro.

Después de alguna resistencia inicial, la doble seducción da buen resultado y están a punto de celebrarse dos fingidos matrimonios ante Despina, disfrazada de notario. Pero todo se descubre, y los dos jóvenes traicionados se lanzan amargos reproches. Por fin don Alfonso, que ha dirigido toda la comedia, los reconcilia a todos, con una conclusión de resignación filosófica: las mujeres sólo siguen el impulso de su corazón. Es inútil indignarse cuando no son fieles, porque, bellas o feas, jóvenes o viejas, su naturaleza es siempre la misma: così fan tutte (así hacen todas).


Una representación moderna de Così fan tutte

Pesa sobre esta deliciosa obrita el juicio ambiguamente desfavorable que hizo Wagner en libro Ópera y drama: "¡Qué profundamente agradezco a Mozart que no le fuese posible inventar para Tito una música como la de Don Giovanni, y para Così fan tutte una música como la de Fígaro!". Y la circunstancia de que su título proceda de una frase del Basilio de Las bodas de Fígaro (terceto núm. 7), con su reminiscencia o cita musical, ha acreditado la opinión de que Così fan tutte debe entenderse como un Fígaro menor.

Ciertamente, la gracia deliciosa de la música es todavía la misma, y su voluptuosa atmósfera se acerca a la de Las bodas de Fígaro; pero hay un matiz diferente, que consiste en una punta de amargura cínica que Las bodas no conocieron. Con justicia se ha dicho que hay un rasgo de "crueldad infantil" en la alegría con que Mozart se aplica a escarnecer el sentimiento más noble y más sagrado que él tuvo: el amor de la mujer. Così fan tutte no es música despreocupada. Una intuición profunda de Hoffmann, en los Hermanos de San Serapión, fue su afirmación de que "la expresión de una ironía jocosa" domina la música aparentemente tan ligera y superficial de Così fan tutte.

En su aspecto exterior y formal, Così tan tutte es (con su voluntaria simetría y la descarada inverosimilitud de su acción) la ópera bufa típica en su estado puro, en estado "agresivo" (Ghéon); un triunfo de gracia "rococó" como se manifiesta, por ejemplo, en el dúo "il core VI dono" del segundo acto. En el primer acto se admiran especialmente el quinteto, el fluido y dulce terceto "Soave sia il vento" (el más representativo de su auténtico carácter desencantado) y el "andante cantabile" que lo sigue. Extraordinarios son los dos finales de acto: movido, pintoresco y divertido el primero, todo ternura mozartiana el segundo.