Pedro Sancho de la Hoz

(Calahorra?, 1514-Santiago de Chile, 1547) Cronista y conquistador español. Secretario de Pizarro, continuó la crónica de Estete que narra la conquista de Perú. Participó en la acción de Cajamarca y recibió una parte del rescate de Atahualpa, lo que le permitió volver a España con una gran fortuna (1534). Arruinado, volvió al Perú y tomó parte en la expedición de Valdivia a Chile, pero fue muerto por el lugarteniente de Valdivia, Francisco de Villagra.

Hermano de Martín de la Hoz, que participó en la expedición de Alcazaba (1534) al estrecho de Magallanes y las islas Malvinas, Pedro Sancho de la Hoz llegó en 1534 a Perú para sustituir a Francisco de Jerez como secretario de Francisco Pizarro. Éste le encargó la redacción de una crónica de los sucesos que tuvieron lugar en Perú entre 1533 y 1534, obra cuyo original se ha perdido y que sólo se conserva gracias a una traducción italiana, vertida luego al español para ser incluida en la Historia de la conquista del Perú de Prescott. La Relación de Sancho de la Hoz, fechada en Jauja (Perú) en 1534 y leída en presencia de Pizarro y otros capitanes, continúa la crónica de Estete y destaca por su detallada descripción del viaje de los conquistadores.

Sancho de la Hoz intervino en la acción de Cajamarca (Perú), por la que el inca Atahualpa fue retenido por Pizarro, y actuó como escribano en el posterior reparto del fastuoso rescate solicitado por su libertad. Gracias a la parte que él mismo recibió, regresó a España y se estableció en Toledo, donde ejerció como regidor y contrajo matrimonio con doña Guiomar de Aragón.

No obstante, poco después se encontraba arruinado, por lo que no tardó en embarcarse de nuevo rumbo al Perú (1539), una vez investido por Carlos V con el título de gobernador de la Terra Australis, es decir, como capitán general de las tropas destinadas al descubrimiento y la conquista de las tierras situadas al sur del estrecho de Magallanes. Allí, Pizarro le instó a que formara una sociedad conjunta con Pedro de Valdivia, que en aquellos momentos preparaba la expedición de conquista de Chile. Sin embargo, al no poder costear las cincuenta cabalgaduras, corazas y otras provisiones que debía aportar, fue encarcelado en Lima por sus acreedores el tiempo suficiente para que Valdivia partiera hacia Chile sin él, lo que motivó la primera enemistad de Sancho de la Hoz.

Puesto en libertad, viajó en busca de la expedición de Valdivia con la intención de asesinarlo, pero fue detenido y obligado por Valdivia a romper la sociedad (1540). Durante los años siguientes promovió e inspiró diversas intentonas de socavar la autoridad de Valdivia en Santiago de Chile; finalmente, una nueva conjura fue descubierta por Francisco de Villagra, gobernador de Santiago en ausencia de Valdivia, quien prendió a Sancho de la Hoz, lo condenó a muerte, lo decapitó y paseó su cabeza por las calles de la capital chilena (1547).

Al navegar por este sitio, aceptas el uso de cookies y los anuncios personalizados Entendido Más información