Agustina de Aragón

(Agustina Raimunda Saragossa i Domènech; Barcelona, 1786 - Ceuta, 1857) Patriota española, llamada en ocasiones La Artillera, famosa por su defensa del Portillo en Zaragoza durante la guerra de la Independencia (1808), acción que le valió el grado de subteniente.

Al estallar la Guerra de la Independencia (1808-1814), Agustina de Aragón siguió por los campos de batalla a su marido, el cabo de artillería Joan Roca i Vilaseca, con el que se había casado en 1803, con apenas dieciséis años. Junto a él participó en la defensa de la ciudad de Zaragoza, asediada por las tropas napoleónicas.


Agustina de Aragón

El 2 de julio de 1808, tras morir los artilleros que defendían con un cañón el baluarte del Portillo, Agustina de Aragón hizo fuego con una pieza de artillería contra los franceses que penetraban ya en la ciudad, contribuyendo a rechazar el ataque enemigo. Las tropas francesas hubieron de levantar el asedio el 15 de agosto.

Su ejemplo alentó el espíritu de lucha de los zaragozanos, por lo que el general Palafox, al conocer su acción, le concedió el grado de oficial del ejército. En el segundo sitio de Zaragoza, y tras dos meses de resistencia, la ciudad cayó en manos de los franceses (21 de febrero de 1809).

Agustina de Aragón fue capturada, pero consiguió escapar y siguió luchando al lado de su marido en Tortosa (Tarragona) y Vitoria. Años después, en 1814, el mismo Fernando VII quiso conocerla en persona, y al saber de la mala situación económica de la familia, le otorgó una pensión vitalicia de cien reales mensuales. En 1870 sus restos fueron trasladados a Zaragoza, donde es hornada como heroína y símbolo de la resistencia contra la ocupación francesa. Goya exaltó su figura en un grabado de su serie Desastres de la guerra.