Hans von Seeckt

(Schleswig, 1866 - Berlín, 1936) General alemán. En 1885 entró en el ejército y ya en 1889 ingresó en el Estado Mayor. En 1914, al iniciarse la Primera Guerra Mundial, fue nombrado jefe del Estado Mayor del IV ejército y se le concedió el título de príncipe de Wüttemberg; desempeñó también la jefatura del segundo cuerpo del ejército de Brandeburgo, cargo desde el que tomó parte en las campañas de Rusia, los Balcanes y Turquía. En 1915, siendo general del XI ejército en Galitzia y Serbia, se convirtió en ayudante del mariscal de campo August von Mackensen, junto al cual desarrolló los planes que provocaron la ruptura del frente ruso en Gorlice.


Hans von Seeckt

A partir de 1918 formó parte de la comisión encargada de discutir las condiciones del armisticio. Tras la derrota alemana en la guerra y la firma del Tratado de Versalles, Seeckt fue declarado proscrito, pese a lo cual se hizo cargo, de forma clandestina, de la dirección del reducido ejército alemán, en el cual alcanzó la comandancia tras la retirada de Paul von Hindenburg en 1920. Desarrolló entonces sus teorías sobre la movilidad del ejército, que darían lugar a las concepciones sobre la «guerra relámpago» (Blitzkrieg) llevadas a la práctica por Alemania en la primera fase de la Segunda Guerra Mundial. Según las ideas de Seeckt, un pequeño ejército, veloz y capacitado para acciones rápidas y constituido por tropas seleccionadas, sería capaz de hacer frente a un ejército numéricamente superior que combatiese a la manera clásica.

Entre 1920 y 1923, como jefe supremo del ejército, Hans von Seeckt recibió poderes especiales que le convirtieron prácticamente en el gobernante absoluto de Alemania. Intentó reorientar el ejército para devolverle el poder de antaño, y para ello no dudó en contravenir lo pactado en Versalles y dotar a la Reichswehr de un poder ofensivo cada vez mayor; restableció asimismo en secreto el cuadro de mandos del Estado Mayor y la formación de sus oficiales. En 1922 firmó un tratado de amistad con Rusia con vistas a la no intervención de esta potencia en un posible conflicto militar en Europa. Realizó algunos experimentos con armas de gran poder destructivo, prohibidas por el Tratado de Versalles, y revitalizó la industria pesada alemana, imprescindible para el resurgimiento nacional.

En 1926 fue relevado de sus funciones debido a las controversias que provocó al haber admitido a un príncipe de Hohenzollern en las maniobras del ejército. Tras esto, se dedicó a la vida política. Fue diputado entre 1930 y 1932, y colaboró desde su escaño con el movimiento nazi. En 1934 pasó a China, donde se hizo cargo de la reorganización del ejército. Regresó a Alemania en 1936, año en el que falleció. Sus memorias aparecieron publicadas entre 1938 y 1940 bajo los títulos de Aus meinem Leben y Aus seinem Leben.